Cada vez son más las empresas y las entidades financieras que buscan que sus inversiones y fondos cumplan con criterios éticos humanos, sociales y ecológicos, además de los imprescindibles de rendimiento económico y financiero. La Fundación Pablo VI asesora a instituciones para que la gestión de sus inversiones sea éticamente responsable. Un ejemplo es el Fondo Santander Responsabilidad Solidario FI que, desde hace 23 años, cuenta con el asesoramiento de un Comité de Vigilancia formado por miembros de la Fundación Pablo VI, Cáritas y Manos Unidas y que aconseja para que la toma de decisiones en las inversiones financieras sea socialmente responsable, bajo criterios acordes con la Doctrina Social de la Iglesia.
Solo en el último año, este fondo Santander Compromiso Solidario FI, gestionado por Santander Asset Management y galardonado con el Premio al Mejor Fondo Solidario de Expansión-Allfunds, donó cerca de 700.000 euros a diferentes proyectos de economía social, inserción socio-laboral, medio ambiente, salud e igualdad. Y, en los últimos once años, ha repartido más de 23 millones de euros entre diferentes ONGs.
El pasado 16 de junio tuvo una de las reuniones de este Comité de Vigilancia del fondo, con presencia, por parte de la Fundación Pablo VI, de José Ramón Amor Pan, Román Pardo y Fernando Fuentes. También estuvieron presentes miembros de Banco Santander (Noelia Lapoza, Mónica Roa y Eduardo Pomares); Santander Asset Management (Katia Tarín y Laura Fernández); Cáritas (Asun Cepedano); y Manos Unidas (Pedro Richi). Por videoconferencia estuvieron Marta Aisa (Banca responsable Santander) y Antonio Fernandez Pita de SAM.


