<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Cuidados paliativos archivos - Fundación Pablo VI</title>
	<atom:link href="https://fpablovi.org/etiqueta/cuidados-paliativos/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link></link>
	<description>Fpablovi</description>
	<lastBuildDate>Wed, 25 Mar 2026 14:58:16 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=7.0</generator>

<image>
	<url>https://fpablovi.org/wp-content/uploads/2026/03/cropped-logo2-32x32.png</url>
	<title>Cuidados paliativos archivos - Fundación Pablo VI</title>
	<link></link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
<site xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">245582197</site>	<item>
		<title>¿Cuándo se celebra el Día Mundial de los Cuidados Paliativos y cuándo se debería celebrar?</title>
		<link>https://fpablovi.org/cuando-se-celebra-el-dia-mundial-de-los-cuidados-paliativos-y-cuando-se-deberia-celebrar/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Elia Martínez Moreno]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 08 Oct 2025 09:26:42 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Análisis - Actualidad]]></category>
		<category><![CDATA[Cuidados paliativos]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://romantic-sanderson.82-223-123-43.plesk.page/?p=12976</guid>

					<description><![CDATA[<p>El Día Mundial de los Cuidados Paliativos se conmemora cada año el segundo sábado de octubre para reivindicar el desarrollo de la atención paliativa como un derecho universal. Este año, el lema elegido es&#160;Cumplir la promesa: acceso universal a los cuidados paliativos, tal y como estableció la Organización Mundial de la Salud en su única resolución independiente sobre esta prestación, aprobada en la Asamblea Mundial de la Salud de 2014. Garantizar el acceso universal a los cuidados paliativos exige una profunda reflexión. Tenemos celebración de “días mundiales” por cada enfermedad. Si uno está atento, en esas efemérides generalmente hablamos de futuro, de promesas de curación, de avances… y olvidamos que parte esencial de esas enfermedades será atenderlas cuando ya no se puedan curar. ¿Debiéramos celebrar el Día Mundial de los Cuidados Paliativos el mismo día que celebramos el Día Mundial del Cáncer de Mama? Debiéramos. Al menos recordarlo. Debiéramos porque las pacientes con cáncer de mama que atraviesen una fase avanzada de la enfermedad cambian. Presentan, para empezar, probablemente una carga sintomática altísima y sufren emocionalmente, socialmente, espiritualmente… Se afectan todas las dimensiones, no del cáncer de mama, sino de la paciente que padece el cáncer de mama. Necesitan algo adicional a los “avances”: necesitan ser cuidadas. ¿Debiéramos celebrar el Día Mundial de los Cuidados Paliativos el mismo día que celebramos el Día Mundial del Alzheimer? Debiéramos. Sería conveniente poder cuidar con exquisitez a aquel paciente que ha perdido la memoria, pero no la dignidad (inherente a la persona) y a sus agotados cuidadores. Y para hacerlo bien, hay que pensar cuando aún podemos dialogar con el paciente. Escuchar sus deseos y preferencias y trazar el itinerario hacia donde quiere dirigir el final de su vida para cumplir sus deseos. Se llama planificar, y exige tiempo y conocimientos. Exige hacer cuidados paliativos. ¿Debiéramos celebrar el Día Mundial de los Cuidados Paliativos el mismo día que celebramos el Día Mundial de la Insuficiencia Cardiaca? Quizá ese día debamos acordarnos de los pacientes que no pudieron ser trasplantados de corazón, que recibieron tratamientos fallidos, que ingresan dos veces al mes y van bajando un escalón en funcionalidad en cada ingreso. Y padecen. Padecen mucho porque   se les hinchan las piernas, no pueden respirar bien, ni andar casi nada y necesitan dormir con varias almohadas. Garantizar el acceso universal a los cuidados paliativos exige más recursos y asegurar el reconocimiento de los cerca de 4.000 profesionales que trabajan en este ámbito en España. La atención paliativa debiera formar parte de la cobertura sanitaria universal en todos los niveles del sistema de salud y en todas las patologías cuando son incurables, siguiendo el mandato de la Organización Mundial de la Salud. Sin embargo, en nuestro país persisten profundas desigualdades territoriales que impiden alcanzar este mandato de la OMS. Entre ellas, importantes diferencias en la organización de los recursos disponibles y en la formación de los profesionales, condicionantes que, en muchos casos, dificultan o limitan la atención que reciben miles de personas con enfermedades graves y sus familias. Actualmente, cerca de 4.000 profesionales trabajan en este ámbito de la atención sanitaria en España, donde existen alrededor de 500 equipos específicos de Cuidados Paliativos, menos de la mitad del estándar establecido por la European Association for Palliative Care, que recomienda al menos dos equipos especializados por cada 100.000 habitantes. Estos datos anticipan parte del contenido del informe que en estos momentos elabora SECPAL desde el Observatorio de Cuidados Paliativos, constituido con el apoyo de la Fundación Dignia y que permitirá obtener este mismo año una radiografía completa de la situación de la atención paliativa en España y de las inequidades existentes en nuestro país, donde entre 300.00 y 370.000 personas precisan cuidados paliativos cada año. De ellas, alrededor de 135.000 presentan necesidades complejas que requieren la intervención de un equipo específico de Cuidados Paliativos. Sin embargo, en el conjunto del país, solo un 40% de los pacientes que requieren cuidados paliativos especializados los reciben, aunque este porcentaje varía significativamente según el territorio. En consecuencia, miles de ciudadanos que afrontan una enfermedad avanzada o que se encuentran en la fase final de su vida siguen sin acceder a una asistencia paliativa integral que garantice su bienestar y el de sus familias hasta el último momento. La “promesa” de garantizar un acceso universal a los cuidados paliativos solo podrá cumplirse si se incrementa el número de profesionales y se les dota de una formación homogénea y estandarizada ya desde el pregrado, desde las Facultades de Ciencias de la Salud, donde esta disciplina sigue ausente en la mayoría de los programas formativos de las distintas titulaciones. Y acreditar y crear la especialización, algo beneficioso para todos. Igual de necesario es crear más servicios orgánicos con plazas específicas de cuidados paliativos para dar respuesta a las necesidades paliativas que, por su complejidad, no es posible abordar desde la atención primaria. En sintonía con el lema del Día Mundial, desde SECPAL se insta a los gobiernos, a los legisladores y a los responsables sanitarios a implementar estrategias dirigidas a incorporar los cuidados paliativos en todos los niveles del sistema de salud, desde la atención primaria hasta la especializada, y en todos los grupos de enfermedades. Se insta a reconocer la importancia de los cuidados paliativos como un conocimiento transversal en todas las especialidades médicas porque, además, fortalece la eficiencia del sistema sanitario, garantiza la continuidad de la atención, reduce hospitalizaciones innecesarias y costes asociados y mejora los resultados en los pacientes, incrementando su calidad de vida. Por eso, quizá cuando celebremos el Día Mundial del Cáncer de Pulmón, además de obnubilarnos con los grandiosos avances de la ciencia y la tecnología, toca no volver la espalda a la realidad global de los pacientes que, ante todo, necesitan verse cuidados como personas.</p>
<p>La entrada <a href="https://fpablovi.org/cuando-se-celebra-el-dia-mundial-de-los-cuidados-paliativos-y-cuando-se-deberia-celebrar/">¿Cuándo se celebra el Día Mundial de los Cuidados Paliativos y cuándo se debería celebrar?</a> se publicó primero en <a href="https://fpablovi.org">Fundación Pablo VI</a>.</p>
]]></description>
		
		
		
		<post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">12976</post-id>	</item>
		<item>
		<title>Cuidados paliativos: una de las asignaturas pendientes en la sanidad española</title>
		<link>https://fpablovi.org/cuidados-paliativos-una-de-las-asignaturas-pendientes-en-la-sanidad-espanola/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[admin]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 05 Jun 2025 06:08:08 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Análisis - Actualidad]]></category>
		<category><![CDATA[Cuidados paliativos]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://romantic-sanderson.82-223-123-43.plesk.page/?p=6894</guid>

					<description><![CDATA[<p>La noticia de que un médico referente en cuidados paliativos pediátricos del País Vasco ha sido amonestado por proporcionar atención domiciliaria a una niña de 4 años en situación de final de vida fuera de su horario laboral utilizando recursos de un hospital público ha reactivado el debate sobre la situación de los cuidados paliativos en España. En la actualidad, sólo tres comunidades autónomas cuentan con un servicio de cuidados paliativos pediátrico específico que cubra las 24 horas al día y todos los días de la semana. Los recursos son escasos en todas las áreas de esta especialidad. El Atlas de los Cuidados Paliativos en Europa 2025, que se presentó en Helsinki, en el Congreso Mundial de la Asociación Europea de Cuidados Paliativos (EAPC) el pasado 29 de mayo sitúa a España en el puesto 25 de los 53 que analiza, con una ratio de 0,9 servicios por cada 100.000 habitantes. El documento analiza la situación en España y pone de manifiesto sus puntos débiles a la hora de afrontar los cuidados paliativos en nuestro país: la falta de estándares y desigualdades entre las Comunidades Autónomas, la escasa presencia de esta materia en la formación universitaria de los futuros profesionales de la salud y la ausencia de reconocimiento de una especialidad de cuidados paliativos, al contrario de todoslos países de Europa Occidental han aprobado procesos oficiales para certificar a los profesionales. Elia Martínez Moreno, presidenta de la Sociedad Española de Cuidados Paliativos (SECPAL), asegura que falta mucho por hacer y denuncia la limitación que supone no contar con una especialidad médica ni con una ley de cuidados paliativos. “La limitación ha venido dada por las políticas que se han llevado a cabo en este país, se ha reclamado durante décadas por parte de la SECPAL y por otro tipo de organismos, pero no se ha conseguido”, explica. Elia Martínez es también profesora del curso de bioética y oncología de la Fundación Pablo VI, en el que imparte la asignatura “Cuidados paliativos en el paciente oncológico: ¿se pueden combinar?” y colaboradora del Observatorio de Bioética y Ciencia de la entidad. Los cuidados paliativos son una especialidad esencial de la medicina. Cada año fallecen en España 200.000 personas con sufrimiento severo, incluidos más de 100.000 niños. Unas cifras que invitan a pasar a la acción para lograr una ley nacional específica sobre cuidados paliativos que proteja a los pacientes y reconozca su derecho a una muerte sin dolor.</p>
<p>La entrada <a href="https://fpablovi.org/cuidados-paliativos-una-de-las-asignaturas-pendientes-en-la-sanidad-espanola/">Cuidados paliativos: una de las asignaturas pendientes en la sanidad española</a> se publicó primero en <a href="https://fpablovi.org">Fundación Pablo VI</a>.</p>
]]></description>
		
		
		
		<post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">6894</post-id>	</item>
		<item>
		<title>Paglia y Carcedo reclaman un nuevo paradigma para la atención a los mayores: “hay que buscar la responsabilidad de la sociedad en su conjunto»</title>
		<link>https://fpablovi.org/paglia-y-carcedo-reclaman-un-nuevo-paradigma-para-la-atencion-a-los-mayores-hay-que-buscar-la-responsabilidad-de-la-sociedad-en-su-conjunto/</link>
					<comments>https://fpablovi.org/paglia-y-carcedo-reclaman-un-nuevo-paradigma-para-la-atencion-a-los-mayores-hay-que-buscar-la-responsabilidad-de-la-sociedad-en-su-conjunto/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[admin]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 21 Feb 2024 07:39:08 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Noticias]]></category>
		<category><![CDATA[COVID-19]]></category>
		<category><![CDATA[Cuidados paliativos]]></category>
		<category><![CDATA[Eventos de Bioética]]></category>
		<category><![CDATA[FdEI]]></category>
		<category><![CDATA[María Luisa Carcedo]]></category>
		<category><![CDATA[Personas Mayores]]></category>
		<category><![CDATA[Vincenzo Paglia]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://romantic-sanderson.82-223-123-43.plesk.page/index.php/2024/02/21/paglia-y-carcedo-reclaman-un-nuevo-paradigma-para-la-atencion-a-los-mayores-hay-que-buscar-la-responsabilidad-de-la-sociedad-en-su-conjunto/</guid>

					<description><![CDATA[<p>Carta de derechos de las personas mayoresy deberes de la Comunidad Cuando la pandemia del COVID-19 llegó a Italia los ancianos acabaron llevándose la peor parte. Las cifras no oficiales hablan de centenares de miles de personas mayores que murieron en residencias. “Una auténtica tragedia”, aunque ya “les habíamos descartado antes”, asegura Mons. Vincenzo Paglia, presidente de Pontificia Academia para la Vida. Este martes, día 20 de febrero, viajaba a Madrid para presentar en la Fundación Pablo VI la traducción al español de la Carta de los Derechos de las Personas Mayores y los Deberes de la Comunidad. Un texto que nace como consecuencia de aquella tragedia. “No podíamos contemplarla sin hacer nada”, explica. Por eso, a petición del Gobierno italiano, en ese momento con Mario Draghi al frente, se formó una Comisión, presidida por el propio obispo, para evaluar la situación y pensar “en una nueva concepción de los ancianos, con la intención de crear una ley que permitiera la reorganización de su asistencia, sin excluir a ninguno”. La idea maduró y se materializó tanto en esta carta como en una ley, que fue acogida por los políticos de todo el arco parlamentario, y validada después por el gobierno de Meloni. “Lo que se buscaba no eran técnicos, sino visión”. Y eso es lo que llevó a las autoridades italianas a incluir a la Iglesia en esta reflexión. Algo que a Mons. Vincenzo Paglia le gustaría también para España y el resto de Europa y, por eso, en este coloquio con María Luisa Carcedo, ex ministra de Sanidad y Asuntos Sociales, ambos han buscado los puntos de encuentro para poder invitar a las administraciones y al resto de actores sociales a buscar un nuevo paradigma asistencial, social y sanitario para las personas mayores. Para empezar, ambos coinciden en la necesidad de priorizar la asistencia domiciliaria a la opción por la residencia. “Es aquí donde se mantienen los afectos, los recuerdos”, es el lugar que permite conservar la propia historia y evita que la salud física y emocional empeore, afirma Paglia. Así lo ponen de manifiesto los testimonios recogidos en la Carta y las cifras que hasta ahora manejan en Italia sobre los resultados económicos positivos de esta priorización, que ahorra mucho dinero al estado y que es garantía de mayor vitalidad y mejor salud. “La residencia, dijo, supone una pérdida de libertad muy fuerte, hace que la historia vital se termine” y, en muchas ocasiones, se hace contra la voluntad de la persona. La ex ministra de Sanidad apuesta también por el modelo de asistencia en los domicilios, pero, para eso, afirma, “es necesario repensar cómo coordinar el servicio social y sanitario, buscando el compromiso de la sociedad en su conjunto”, repensar los servicios públicos y la atención a las personas mayores; repensar también su vida activa, retrasando para los casos en los que se pueda la edad de jubilación; y un replanteamiento del urbanismo o una “accesibilidad universal y cognitiva”, entre otras muchas cosas. Todo esto lo reivindicó Carcedo poniendo en valor el articulado legal español en torno a los mayores, el estado del bienestar y las políticas públicas. La atención a la soledad Tras sus primeras intervenciones, el director general de la Fundación Pablo VI, Jesús Avezuela, moderador del coloquio, les preguntó si veían compatible una asistencia domiciliaria como prioridad cuando cada vez está más enquistado en las sociedades el drama de la soledad, que lleva a muchas personas a morir solas en sus propios domicilios. Es verdad que “es el mayor problema de la contemporaneidad”, continuó Paglia, pero lo es en todas las etapas: niños, jóvenes y ancianos. Por eso, para el presidente de la Pontificia Academia de la Vida “es necesario redescubrir una nueva responsabilidad en todas las edades”. Y eso pasa también por que “los ancianos sean conscientes de que son sujetos políticos, aporten activamente y redescubran una nueva vocación”. El problema es “que los ancianos han aceptado ser descartados”. María Luisa Carcedo, por su parte, se ha referido a todas estas otras soledades “acompañadas” en las que se encuentran, no solo los mayores, sino también y muy especialmente los niños y los adolescentes que viven pegados a las pantallas o en familias donde no hay conversación. “Tenemos que llegar a la convicción, insiste la ex ministra, de que la convivencia, las relaciones sociales, también contribuyen a mantener la mente activa y evitar esa soledad acompañada”, que es, añade, por su parte, Mons. Vincenzo Paglia, síntoma de una «sociedad ególatra», donde se favorece el culto al yo. Por eso reclama “un cambio cultural”, que una a diferentes generaciones y que lleve a construir puentes entre todas las administraciones. Derecho a unos cuidados paliativos de calidad El último punto del debate se centró en el derecho de tener unos cuidados paliativos dignos al final de la vida para huir de la eutanasia, que representa, como dice Vincenzo Paglia “un fracaso y una irresponsabilidad» hacia una serie de personas que no quieren sufrir. “La gente no quiere morir, quiere dejar de sufrir” Por eso reclama unos cuidados paliativos que apuesten por la vida frente al descarte. Por el contrario, la exministra Carcedo se mostró claramente a favor de esta ley, que, en su opinión, lo único que hace es “despenalizar al que ayuda a morir”. En cualquier caso, matizó, “no todo el mundo puede hacerla y ha de ser en dos contextos concretos: una enfermedad incurable, sin tratamiento, sin posibilidades de mejora, o un padecimiento”. “Se trataría, en cualquier caso, de un ejercicio de libertad individual y así está escrito en la ley”, concluyó Carcedo.</p>
<p>La entrada <a href="https://fpablovi.org/paglia-y-carcedo-reclaman-un-nuevo-paradigma-para-la-atencion-a-los-mayores-hay-que-buscar-la-responsabilidad-de-la-sociedad-en-su-conjunto/">Paglia y Carcedo reclaman un nuevo paradigma para la atención a los mayores: “hay que buscar la responsabilidad de la sociedad en su conjunto»</a> se publicó primero en <a href="https://fpablovi.org">Fundación Pablo VI</a>.</p>
]]></description>
		
					<wfw:commentRss>https://fpablovi.org/paglia-y-carcedo-reclaman-un-nuevo-paradigma-para-la-atencion-a-los-mayores-hay-que-buscar-la-responsabilidad-de-la-sociedad-en-su-conjunto/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
		<post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">3311</post-id>	</item>
		<item>
		<title>“Ser bombero en el infierno”: los cuidados paliativos en Oncología</title>
		<link>https://fpablovi.org/ser-bombero-en-el-infierno-los-cuidados-paliativos-en-oncologia/</link>
					<comments>https://fpablovi.org/ser-bombero-en-el-infierno-los-cuidados-paliativos-en-oncologia/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Francisco Javier Barón Duarte]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 13 Oct 2023 14:16:33 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Artículos de Bioética]]></category>
		<category><![CDATA[Cuidados paliativos]]></category>
		<category><![CDATA[Oncología]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://romantic-sanderson.82-223-123-43.plesk.page/index.php/2023/10/13/ser-bombero-en-el-infierno-los-cuidados-paliativos-en-oncologia/</guid>

					<description><![CDATA[<p>Dos caminos se abrían en un bosque amarillo,y triste por no poder caminar por los dos,y por ser tan solo un viajero, un largo ratome detuve, y puse la vista en uno de elloshasta donde al torcer se perdía en la maleza. Después pasé al siguiente, tan bueno como el otro,era posiblemente la elección más adecuadapues lo cubría la hierba y pedía ser usado;aunque hasta allí lo mismo a cada unolos había gastado el pasar de la gente, y ambos por igual los cubría esa mañanauna capa de hojas que nadie había pisado.¡Ah! ¡El primero dejé mejor para otro día!Aunque tal y como una aventura, el siguientedudé si alguna vez volvería a aquel lugar. Seguramente esto lo diré entre suspirosen algún momento dentro de años y añosdos caminos se abrían en un bosque, elegí…elegí el menos transitado de ambos,Y eso supuso toda la diferencia. «The Road Not Taken» Robert FrostDe:&#160;Un valle en las montañas, 1916 Recogido en: Robert Frost – Poesía Completa &#160; Álvaro Sanz me invitó a la mesa que coordinaba en el congreso de la SECPAL del año 2012. Álvaro y yo fuimos residentes de Oncología en el Hospital General de Asturias y coincidimos en muchos aspectos de la Oncología clínica y en el “refugio vocacional” que la Medicina Paliativa podía suponer para un oncólogo clínico en la moderna Oncología. De hecho, los dos escribimos un artículo que ninguna revista nos publicó (probablemente porque no supimos elegirla o, simplemente, porque el artículo no merecía ser publicado). En él reflexionábamos sobre la Historia Natural de la Oncología (aprovechándonos del concepto de historia natural de las enfermedades) y afirmábamos -entre otras cosas- que había tres etapas en la historia natural de nuestra especialidad. La primera etapa la denominábamos “el oncólogo que cuida” y la situábamos entre 1981 y 1995. La Oncología nace como una rama de la Medicina Interna; el oncólogo trabaja como el internista del cáncer y asume el cuidado como algo consustancial a su actividad. La especialidad se entiende como transversal: el oncólogo trata neoplasias de todos los aparatos y sistemas. Se demuestra el beneficio en supervivencia de la adyuvancia en diversos tumores, sobre todo en el cáncer de mama y en el de colon. Se emplean los primeros citostáticos, los que ahora serían “clásicos”, entre los que destaca el cisplatino, que consigue curar el cáncer germinal avanzado y evidencia actividad en muchas otras neoplasias. La biología molecular del cáncer es algo teórico, lejano y muy incipiente, de modo que lo fundamental es la clínica. El oncólogo empieza a comprometerse en estudios clínicos y tiene conciencia de la importancia del rigor metodológico. La segunda etapa: el oncólogo terapeuta (1996-2010). Aunque pierde importancia, ya que la especialidad se orienta cada vez más a la labor de administrar tratamientos, todavía se mantiene la tradición y el deber “histórico” del cuidado integral del paciente con cáncer.&#160; Se tiende a la especialización por aparatos o sistemas y se añaden áreas de interés de un perfil menos clínico. En esta línea, la biología molecular del cáncer gana fuerza y la investigación básica o traslacional se integra en la estructura de los Servicios de Oncología. Este cambio de mentalidad lleva a que algunos oncólogos con vocación de cuidado se desvinculen de esta nueva Oncología para integrarse en los Cuidados Paliativos. Finalmente, la etapa del oncólogo investigador y gestor, desde el 2011 en adelante, en la que nos encontramos. El paradigma es el oncólogo centrado en los tratamientos e investigación considerándose como profesional no solo marginal sino ajeno a la atención sintomática y el cuidado. La Oncología se entiende como mecanicista, sin un perfil biopsicosocial. Los Servicios de Oncología incorporan data managers, biólogos y oncólogos que se dedican de manera predominante a la investigación básica y al manejo de datos de ensayos clínicos. Se crean fundaciones que permiten gestionar fondos de investigación. El cuidado del paciente con cáncer -tanto en etapas precoces como en etapas avanzadas- se ve como algo externo y extraño que puede entorpecer o limitar otras acciones que se entienden como prioritarias, lo que lleva al “drenaje del cuidado”: la atención y el soporte se derivan a otros especialistas a los que se entiende que sí que les compete la atención directa del paciente (Medicina Interna, Medicina de Familia, Cuidados Paliativos) o bien no recibe simétricamente los mismos recursos que la investigación y la terapia antineoplásica. La especialidad se compartimenta: cada oncólogo se centra en el tratamiento y la investigación de un tipo de cáncer o de un área específica de conocimiento. En ese artículo no nato decíamos también lo siguiente: “En todas las áreas de la Medicina, y en particular en la Oncología, el crecimiento exponencial del conocimiento básico y aplicado obliga a limitar el área de estudio y de aplicación práctica (es decir, la capacitación, habilidad o expertise). Siempre ha habido una tendencia a centralizar las inquietudes y la práctica en un área más reducida, pero a esto se llegaba tras haber forjado con los años una base de conocimiento y experiencia amplia. Sin embargo, la tendencia actual es que en Oncología los especialistas se conviertan de manera temprana en superespecialistas de un perfil específico cáncer (pulmón, mama, urológicos, digestivos…) o en un área de capacitación concreta (como consejo genético o investigación traslacional). De este modo se pierden -o no se llegan a alcanzar- la visión global y el saber amplio que deberían ser la base de conocimientos más específicos. (sabiduría)”. Y es que esa visión transversal y global la podían proporcionar los cuidados y soporte de calidad, que también requieren expertise y a los que tan ajeno es el oncólogo actual. ¿Por qué los oncólogos senior no aceptan una labor predominante y continuada en la Unidad de Hospitalización y prefieren la labor continuada ambulatoria en el Hospital de Día? El trabajo del grupo de K. Atlas, del&#160;Memorial Sloan Kettering Cancer Center[1], explora la valoración que los oncólogos tienen en el área de Nueva York respecto a su papel en los cuidados y atención del paciente con cáncer ingresado</p>
<p>La entrada <a href="https://fpablovi.org/ser-bombero-en-el-infierno-los-cuidados-paliativos-en-oncologia/">“Ser bombero en el infierno”: los cuidados paliativos en Oncología</a> se publicó primero en <a href="https://fpablovi.org">Fundación Pablo VI</a>.</p>
]]></description>
		
					<wfw:commentRss>https://fpablovi.org/ser-bombero-en-el-infierno-los-cuidados-paliativos-en-oncologia/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
		<post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">3199</post-id>	</item>
		<item>
		<title>“Es sorprendente que aún no haya una especialidad médica ni ley de cuidados paliativos”</title>
		<link>https://fpablovi.org/es-sorprendente-que-aun-no-haya-una-especialidad-medica-ni-ley-de-cuidados-paliativos/</link>
					<comments>https://fpablovi.org/es-sorprendente-que-aun-no-haya-una-especialidad-medica-ni-ley-de-cuidados-paliativos/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Laura Negro Ferrari]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 07 Sep 2023 20:21:49 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Entrevistas]]></category>
		<category><![CDATA[Cuidados paliativos]]></category>
		<category><![CDATA[Elia Martínez]]></category>
		<category><![CDATA[Oncología]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://romantic-sanderson.82-223-123-43.plesk.page/index.php/2023/09/07/es-sorprendente-que-aun-no-haya-una-especialidad-medica-ni-ley-de-cuidados-paliativos/</guid>

					<description><![CDATA[<p>Elia Martínez es especialista en Medicina Interna y Oncología Médica y Máster en Cuidados Paliativos. Trabaja en la Unidad de Tumores Digestivos, Cabeza y Cuello y Neuroendocrinos del Servicio de Oncología Médica del Hospital Universitario de Fuenlabrada, en Madrid, y es, además, vicepresidenta de la Sociedad Española de Cuidados Paliativos (SECPAL). Considera la bioética totalmente imprescindible para todos los sanitarios porque da una visión integral del paciente como persona. Elia es una de las profesoras del V Curso de Bioética y Oncología de la Fundación Pablo VI, cuya matrícula está abierta hasta el 5 de octubre.  P.- Tratas a pacientes con una enfermedad muy dura: cáncer ¿es imprescindible apoyarse en la bioética en el día a día del hospital? R.- Sí, es completamente imprescindible. Por varias razones: por el perfil del paciente oncológico y por la cantidad de toma de decisiones que tenemos que llevar a cabo todos los días. Estamos asistiendo a muchísimos avances en el campo de la oncología que comportan un espectro muy amplio de elecciones en cuanto a los tratamientos, que no siempre los pacientes pueden recibir porque implica toxicidades o pérdida de calidad de vida y muchos aspectos que hay que sopesar desde una perspectiva más humanista, teniendo en cuenta a cada paciente. P.- Eres Máster en cuidados paliativos, un término que impone porque se relaciona sólo con enfermos terminales. ¿Cuál es la realidad de los paliativos? R.- Es una realidad muy presente en la mayoría de nuestros pacientes, puesto que las terapias que utilizamos con poca frecuencia tienen intención curativa. Normalmente es más una intención paliativa. Los cuidados paliativos, de lo que se encargan es de dar todo el soporte para que el paciente tenga estabilidad en cuanto a los síntomas clínicos, emocionales y espirituales, en cuanto a la atención social, al apoyo a la familia&#8230; Lo que hace es crear un colchón que acompaña al paciente para que sobrelleve la enfermedad incurable de la mejor manera posible. P.- En España todavía no hay una especialidad médica de cuidados paliativos, ¿qué es lo que lo impide? R.- Es sorprendente ¿verdad? que no exista especialidad médica ni ley de cuidados paliativos. Bueno, la limitación ha venido dada por las políticas que se han llevado a cabo en este país. Se ha reclamado a lo largo de décadas por parte de la SECPAL y de otro tipo de organismos, pero no se ha conseguido. Las razones son estrictamente políticas, no hay otras. La sociedad lo ha demandado constantemente y nosotros, los profesionales, también. Es sorprendente que no exista una especialidad médica ni ley de cuidados paliativos. La sociedad y los profesionales lo hemos demandado constantemente. Las razones son estrictamente políticas P.- Al no haber especialidad ¿quiénes son los médicos que atienden las unidades de paliativos? R.- Como no hay especialidad, somos médicos que tenemos otras especialidades, que nos dedicamos a formarnos específicamente, bien por vía máster universitario, cursos o rotaciones específicas en centros de cuidados paliativos y que queremos dedicarnos a ese tipo de pacientes. Adquirimos formación de manera voluntaria. P.- ¿Cómo se plantean los cuidados paliativos a un enfermo terminal? R.- Se aborda con la mayor delicadeza posible, desde la cercanía, desde una relación lo más simpática posible entre el médico o el profesional sanitario y el paciente. Y se aborda tratando de explicar al paciente algo que es obvio y que realmente ellos entienden muchas veces antes de que nosotros lo expliquemos. Y es que el cuidado de los síntomas que presentan no es algo que debe pasar desapercibido. Es algo que es imprescindible, muy importante y es lo que probablemente va a hacer que el final de su vida sea con la máxima calidad. La forma de transmitir esa necesidad de cuidados paliativos al paciente, podríamos resumirla como que es la forma que nosotros tenemos de ofrecerle lo mejor que tenemos para que su enfermedad se sobrelleve de la mejor manera. P.- ¿La muerte sigue siendo un tema tabú en España? R.- Hemos mejorado bastante, por ejemplo, el concepto de cuidados paliativos; se puede nombrar sin problema en una consulta de oncología, pero sigue siendo tabú. Y es que, por lo general, la muerte sigue siendo un fracaso. Ayudar a una persona a bien morir no es tan relevante ni tan impactante como llevar a cabo un ensayo clínico que dé buenos resultados en el campo de la investigación. Sin embargo, ayudar a morir es mucho más frecuente. Sigue siendo donde los médicos tenemos un papel mayor. La muerte sigue considerándose un fracaso. Ayudar a una persona a morir no es tan impactante como el éxito de un ensayo clínico, pero sigue siendo donde los médicos tenemos un papel mayor P.- En el curso de Bioética y Oncología de la Fundación Pablo VI impartes una sesión llamada Cuidados paliativos en el paciente oncológico ¿se pueden combinar? ¿Qué es lo que abordarás en la sesión? R.- En las consultas de oncología tenemos un porcentaje muy alto de pacientes cuya enfermedad no se va a poder curar. Instauramos tratamientos oncológicos cuya finalidad va a ser evitar la progresión de la enfermedad, alargar la vida, mejorar la calidad de vida, etcétera.&#160; Ese tratamiento oncológico no debe nunca ir sin la compañía de un tratamiento de soporte y de unos cuidados paliativos que deben ser, en un enfermo con una enfermedad incurable, lo más precoces posibles, porque ya está perfectamente demostrado que mejora la calidad de vida, el control de síntomas y el bienestar de los pacientes. Esa interacción entre los cuidados paliativos y la oncología activa, aunque el objetivo sea paliativo, sigue siendo dificultosa de combinar en etapas precoces de la enfermedad. Nosotros lo que estamos tratando es de normalizar esa interacción, de hacer que esa pareja de viaje se desarrolle de una forma natural en los pacientes que no tienen posibilidades de curación. Es uno de los objetivos de los oncólogos de este tiempo, que los pacientes sean capaces cada vez más de mejorar el control sintomático desde etapas más precoces. P.- ¿Cuál es el</p>
<p>La entrada <a href="https://fpablovi.org/es-sorprendente-que-aun-no-haya-una-especialidad-medica-ni-ley-de-cuidados-paliativos/">“Es sorprendente que aún no haya una especialidad médica ni ley de cuidados paliativos”</a> se publicó primero en <a href="https://fpablovi.org">Fundación Pablo VI</a>.</p>
]]></description>
		
					<wfw:commentRss>https://fpablovi.org/es-sorprendente-que-aun-no-haya-una-especialidad-medica-ni-ley-de-cuidados-paliativos/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
		<post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">3155</post-id>	</item>
		<item>
		<title>¿Dónde está la necesidad: en el deber o en el valor?</title>
		<link>https://fpablovi.org/donde-esta-la-necesidad-en-el-deber-o-en-el-valor/</link>
					<comments>https://fpablovi.org/donde-esta-la-necesidad-en-el-deber-o-en-el-valor/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Elia Martínez Moreno]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 30 Jun 2022 10:45:52 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Análisis - Actualidad]]></category>
		<category><![CDATA[Cuidados paliativos]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://romantic-sanderson.82-223-123-43.plesk.page/index.php/2022/06/30/donde-esta-la-necesidad-en-el-deber-o-en-el-valor/</guid>

					<description><![CDATA[<p>Los profesionales que atendemos a pacientes graves (en sus últimos meses, semanas o días de vida), creemos profundamente en esa parte marginal de la Medicina que se conoce como «paliativos». Y es que es verdad que cuando un oncólogo se encuentra en círculos sociales no médicos e incluso con los propios pacientes, por lo que más se le pregunta es por ese último avance en la lucha contra el cáncer que ha salido en el periódico. Sin embargo, todos nos vamos a morir. Todos, sin excepción. Parecería mucho más realista preguntar si uno va a tener la posibilidad de optar a un «buen morir». De eso se encarga la Medicina Paliativa, de atender a los pacientes que se encuentran al final de su vida en todos sus aspectos: el clínico, el psicológico, el social, el espiritual&#8230; La nueva Junta Directiva de la Sociedad Española de Cuidados Paliativos empezó en tiempos complicados post-Covid, pero con muchas ganas de aportar trabajo y conocimiento para «normalizar» los cuidados paliativos, para retirarles el tinte de temor que habitualmente les acompaña y, sobre todo, para garantizarlos de verdad a toda la población. Habíamos detectado verdaderos puntos no abordados para el desarrollo y mejora de nuestro quehacer, y nos pusimos a trabajar. Uno de esos puntos era todo lo relacionado con el Ministerio de Sanidad: la Estrategia Nacional de Cuidados Paliativos no se había actualizado desde 2014, no disponíamos aún de un Área de Capacitación Específica en Cuidados Paliativos, seguimos sin contar con enseñanza reglada en fases universitarias en ninguna de las especialidades de Ciencias de la Salud… En resumen, el escenario estaba «verde» y daba la sensación de que le habíamos prestado poca atención. Estábamos pendientes de legalizar en otros campos, quizás. Nos pusimos en contacto con los responsables del Ministerio en otoño de 2021, ofreciendo nuestra colaboración, pero los encuentros previstos no pudieron llevarse a cabo por el «riesgo» de reunirse con la «n» ola de Covid de por medio. Cambió el responsable/interlocutor durante ese periodo y de nuevo con él contactamos. Y lo siguiente fue un correo en marzo de 2022 donde nos enviaban el documento de la Evaluación de la Estrategia forjado con los datos recibidos de las Comunidades Autónomas, contestando a los indicadores que ellos ya tenían diseñados (y nunca fueron validados por expertos en la materia). Si a mí me hubiera ocurrido esto al realizar la historia clínica de un paciente, la habría borrado entera. ¿Cómo hacer un diagnóstico sin hacer una buena anamnesis? Con ánimo colaborador y conciliador nos reunimos con el responsable, que reconociendo los errores se mostró tremendamente proactivo a contar con la opinión experta para elaborar un documento de mínimos. Y preguntamos: ¿una vez elaborado el documento de actualización de la Estrategia Nacional de Cuidados Paliativos y enviado a las Comunidades Autónomas, entendemos que los mínimos son de obligado cumplimiento? Respuesta: no son vinculantes. &#160; ¿De qué me sirve legislar sabiendo que no se cumplirán los principios elementales de la Bioética? ¿De qué servirá ese papel de la Estrategia Nacional de Cuidados Paliativos si ya hemos partido de una base errónea, no tenemos los recursos adecuados y no vamos a hacer nada (porque no nos toca) para garantizar la equidad? No se puede ejercer la Medicina sólo con hechos, es preciso ejercerla con valores. Si a mí me hubiera ocurrido esto con la prescripción de un tratamiento, lo habría rehecho de nuevo. Quizá en materias tan sensibles las competencias en Sanidad no pueden estar transferidas. La inequidad de recursos entre Comunidades Autónomas es un hecho de conocimiento público. ¿Cómo van a cumplir las Comunidades Autónomas esos mínimos si no hay apoyo del Gobierno central? No vale con decir que por Ley todos los pacientes tienen garantizado el derecho a la asistencia paliativa. Con eso no vale. Lejos de mi función en la atención directa y diaria de personas enfermas, se encuentran las funciones de legislar y mi conocimiento es muy elemental. Pero sí sé algo fundamental: el médico es el garante de la vida y del acompañamiento hasta la muerte del enfermo; así que entra dentro de mi responsabilidad velar por esos pacientes frágiles, que, en escenarios como el relatado, no cuentan con mínimos éticos, dado que se les despoja de justicia distributiva y equidad, de la obligación moral de obrar en su beneficio y, sobre todo, esta clase de decisiones llevan implícito un daño que se conoce en Bioética como maleficencia. No se puede ejercer la Medicina sólo con hechos, es preciso ejercerla con valores. El valor es el centro de la vida humana, lo que nos mueve a la acción. Los seres humanos tomamos decisiones de acuerdo a los valores. Y, por otra parte, están las leyes, el Derecho, que resulta imprescindible para poder regular la actividad médica. Existe una necesidad de distinción entre Derecho y Ética y, a su vez, deseable sería que pudieran estar fusionados en todo lo que concierne al trato con la persona enferma. ¿De qué me sirve legislar sabiendo que no se cumplirán los principios elementales de la Bioética? ¿De qué servirá ese papel de la Estrategia Nacional de Cuidados Paliativos si ya hemos partido de una base errónea, no tenemos los recursos adecuados y no vamos a hacer nada (porque no nos toca) para garantizar la equidad? Y finalizaré haciendo referencia a las palabras de Diego Gracia en su intervención en nuestro último congreso: podemos cumplir el deber, que es lo que dictan las leyes, pero carecer completamente de valores que, como dijimos, son los que promueven a la acción y, en este caso, a la búsqueda de la mejora en la asistencia de los pacientes con necesidades paliativas. ¿Cuánto se tienen en cuenta los valores desde los despachos de nuestros dirigentes?</p>
<p>La entrada <a href="https://fpablovi.org/donde-esta-la-necesidad-en-el-deber-o-en-el-valor/">¿Dónde está la necesidad: en el deber o en el valor?</a> se publicó primero en <a href="https://fpablovi.org">Fundación Pablo VI</a>.</p>
]]></description>
		
					<wfw:commentRss>https://fpablovi.org/donde-esta-la-necesidad-en-el-deber-o-en-el-valor/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
		<post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">2721</post-id>	</item>
		<item>
		<title>“Bioética y cuidados paliativos”</title>
		<link>https://fpablovi.org/bioetica-y-cuidados-paliativos/</link>
					<comments>https://fpablovi.org/bioetica-y-cuidados-paliativos/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Francisco Javier Barón Duarte]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 23 May 2022 14:25:13 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Libros recomendados]]></category>
		<category><![CDATA[Bioética]]></category>
		<category><![CDATA[Cuidados paliativos]]></category>
		<category><![CDATA[Jacinto Bátiz]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://romantic-sanderson.82-223-123-43.plesk.page/index.php/2022/05/23/bioetica-y-cuidados-paliativos/</guid>

					<description><![CDATA[<p>Una lectura para descubrir la belleza invisible del cuidado Ficha del libro: Jacinto Bátiz, Bioética y cuidados paliativos. San Pablo.Madrid 2021, 213 págs. El libro del Dr. Jacinto Bátiz no es un manual al uso ni un “text book” sino un libro de reflexión escrito desde la experiencia de un experto en Cuidados Paliativos de reconocido prestigio y dilatada trayectoria que ha combinado su dedicación profesional a esta área de la Medicina Clínica con la Deontología y la Ética Médica. No es habitual encontrarnos en Medicina libros de un autor único, predominan los libros de varios autores que desarrollan de modo individual uno o varios capítulos del texto. Aunque el libro colectivo puede aportar ventajas, el autor único también aporta las suyas: una mayor coherencia en las ideas y estilo, así como un fondo biográfico unitario que enriquece el contenido. De la introducción, en donde se plantea la declaración de intenciones, destaco la siguiente frase: “Cuidar a un enfermo con una enfermedad incurable y avanzada es complejo y requiere unas cualificaciones profesionales especificas desde el punto de vista clínico” (p. 7). Esta frase la destaco porque en ocasiones oímos aseverar que “cuidados paliativos los hacemos todos”. Y tendríamos que reflexionar, al hilo de esta afirmación, sobre qué nivel de cuidados paliativos hacemos (el básico, el intermedio o el avanzado) y con qué formación específica. Al igual que la Bioética, y como se puede leer en el libro del Dr. Bátiz, se reconoce en todos los niveles la escasa formación académica en las áreas de Cuidados y Bioética y, sin embargo, poco se mejora en la formación mientras oímos estas afirmaciones, que me parecen -cuando menos- poco humildes y hasta cierto punto contradictorias. Son muchos los conceptos éticos y de Cuidados Paliativos, así como de Deontología médica muy bien desarrollados en los 15 capítulos del texto También de la introducción destaco, en la página 9, la reflexión del autor&#160; que refleja la simbiosis perfecta entre Cuidados Paliativos y Bioética: la sabiduría practica en situaciones concretas. Y es que el método científico busca la estandarización y, sin embargo, la aplicación prudente del mismo en situaciones concretas de gran complejidad al final de la vida requiere la lógica no apodíctica del silogismo práctico o razonamiento deliberativo, y esto es Bioética. En este sentido, en el capítulo 7 (“La Bioética como una herramienta para cuidar”) el autor define la Medicina Paliativa como Medicina de situación en una transición desde una ética principialista a una ética de situación (pág. 84). Ello coincide con la posición de Nussbaum, quien nos recuerda la idea aristotélica de que “la prudencia se ocupa de los particulares y no de los universales”[1]. En los dos primeros capítulos del libro (“Cuidar a la persona” y “Los valores de la Medicina en la asistencia sanitaria”) el autor nos invita a reflexionar sobre las bases de la Medicina como vocación, la Medicina virtuosa. El Dr. Bátiz nos recuerda que lo fácil es considerar al enfermo como un objeto y enumerar parámetros de lo normal mediante observaciones físicas y bioquímicas, pero cuando nos referimos al enfermo como persona debemos entra también en las definiciones&#160; individuales y subjetivas de la salud y enfermedad (pág. 19) y ahí empiezan los problemas porque “ el enfermo tiene un nombre, una historia” (pág. 20) y normalmente los médicos conocemos la historia biológica y mucho menos la historia biográfica de nuestros pacientes (alguien diría que para eso están los psicólogos) y ello supone el fracaso existencial de la Medicina al no considerarlos, en no pocas ocasiones, como sujetos morales[2]. Y este fracaso existencial se ve con claridad en las reflexiones del autor en el capítulo 13 (“¿Si el enfermo desea la muerte?”). El autor afirma que “la tentación de la eutanasia, como solución precipitada, se da cuando un enfermo solicita ayuda para morir y se encuentra con la angustia de un médico que quiere terminar con el sufrimiento del enfermo por lo que considera intolerable y cree que no tiene más que ofrecerle”. Pueden aparecer más problemas, pues “es necesario tiempo para escuchar y saber escuchar” (capítulo 3, “Cuidados paliativos: una filosofía para aliviar el sufrimiento”) y no hacerlo así puede suponer abandono (capítulo 9, “Imperativos éticos en cuidados paliativos”). El nudo gordiano lo plantea el Dr. Bátiz en el mismo capitulo, al afirmar que “la Medicina sigue la política macroeconómica de la eficiencia y deja de lado la asistencia ética). Solo he leído tanta claridad en las palabras de Diego Gracia cuando afirma que “ha sido la cultura occidental la que ha hecho de él (el rendimiento o eficiencia) un valor fundamental”[3]. Son muchos los conceptos éticos y de Cuidados Paliativos, así como de Deontología médica muy bien desarrollados en los 15 capítulos del texto, bien estructurados, de fácil lectura, sin tecnicismos y con la imprescindible ilustración de casos reales vividos por el autor en su práctica asistencial. Enternecedor, a la par que clarificador, es el caso del paciente que solicita el pronóstico de su enfermedad con esta significativa y compasiva frase: “Doctor dígame la verdad, pero bajito para que no me asuste” (pág.273). No he encontrado mejor definición de verdad soportable que la implícita en este caso ni mejor ilustración del concepto de Medicina Narrativa, hermana de la Bioética y de los Cuidados Paliativos. Normalmente los médicos conocemos la historia biológica pero mucho menos la historia biográfica de nuestros pacientes y ello supone el fracaso existencial de la Medicina Para finalizar resaltaré el concepto “abandono paternalista y abandono autonomista”, que está perfectamente explicado en varios capítulos y especialmente en el capítulo 2 (“Los valores de la Medicina Asistencial”). En la página 28 el Dr. Bátiz nos recuerda que “evitar el paternalismo tradicional no debe conducir al abandono del paciente en la toma de decisiones que ha de realizarse en el contexto de una relación clínica cooperativa, lo que se podría denominar autonomía compartida”. Más adelante, en el capítulo 9, que ya he comentado anteriormente, desarrolla ampliamente este concepto (pág. 111 a 115). Yo subtitularía este apartado</p>
<p>La entrada <a href="https://fpablovi.org/bioetica-y-cuidados-paliativos/">“Bioética y cuidados paliativos”</a> se publicó primero en <a href="https://fpablovi.org">Fundación Pablo VI</a>.</p>
]]></description>
		
					<wfw:commentRss>https://fpablovi.org/bioetica-y-cuidados-paliativos/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
		<post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">2660</post-id>	</item>
		<item>
		<title>Capacitar a la comunidad “para que vuelva a ser protagonista del cuidado”</title>
		<link>https://fpablovi.org/capacitar-a-la-comunidad-para-que-vuelva-a-ser-protagonista-del-cuidado/</link>
					<comments>https://fpablovi.org/capacitar-a-la-comunidad-para-que-vuelva-a-ser-protagonista-del-cuidado/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Sandra Várez González]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 07 Feb 2022 07:25:12 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Entrevistas]]></category>
		<category><![CDATA[Alberto Meléndez]]></category>
		<category><![CDATA[Carla Reigada]]></category>
		<category><![CDATA[Cuidados paliativos]]></category>
		<category><![CDATA[Mikel Aguirre Moraza]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://romantic-sanderson.82-223-123-43.plesk.page/index.php/2022/02/07/capacitar-a-la-comunidad-para-que-vuelva-a-ser-protagonista-del-cuidado/</guid>

					<description><![CDATA[<p>Se estima que unas 200.000 personas sufren cada año una dolencia terminal en España. Sin embargo, no todas ellas reciben la atención que merecen (más de 80.000 mueren sin acceder a ella) debido, no solo al desigual reparto de unidades especializadas en cuidados paliativos, sino también a la falta de una formación específica en este campo. Tan solo la mitad de las facultades de Medicina españolas incluyen en sus planes de estudio los cuidados paliativos, y las que lo hacen, plantean un abordaje que se limita, en ocasiones, a un trimestre. El Papa, en su carta para la Jornada Mundial del Enfermo de este año, incide, precisamente, en la necesidad de acompañar al enfermo cuando la curación no es posible y en una formación profesional integral “que capacite a los agentes sanitarios a saber escuchar y relacionarse con el enfermo”. Para dar respuesta a esta falta de recursos y formación, la Asociación Babespean (compuesta por profesionales que, desde distinto ámbito, trabajan en torno a la compasión y los cuidados paliativos); los centros de formación profesional Egibide, (donde se imparte también ESO y Bachillerato, que forma parte de la diócesis de Vitoria y la Compañía de Jesús) y la propia diócesis de Vitoria-Gasteiz han puesto en marcha el proyecto la Casa de los Cuidados/Zaintzen Gunea, que verá la luz a lo largo de este año 2022. Un proyecto que, al estilo &#8216;Hospice&#8217; inglés, tiene como objetivo cuidar y atender a las personas con enfermedad grave y avanzada hasta los últimos días de su vida, así como a sus familiares en el período de duelo, conjugando, además, el aspecto investigador y formativo. Hablamos con tres de sus promotores: Alberto Meléndez, médico especialista en Medicina de Familia y Comunitaria y Máster en Medicina Paliativa; y Carla Reigada, máster en Cuidados Paliativos, y trabajadora social, miembros de la Asociación Babespean; y Mikel Aguirre Moraza, responsable de ciclos formativos de la familia sociosanitaria en Egibide. Futura sede de la Casa de los Cuidados, en el antiguo convento de las Brígidas P.- ¿En qué consiste la Casa de los Cuidados? R.- Carla Reigada: Se trata de un proyecto pionero que surge en Vitoria-Gasteiz con distintos profesionales relacionados con los cuidados al final de la vida y que incorpora la participación ciudadana. Se basa en la sensibilización, formación específica, atención integral e investigación en cuidados, con el objetivo de apoyar y fomentar los valores del cuidado de las personas en situación de fragilidad y/o final de la vida. Los promotores son la asociación Babespean y la fundación Diocesanas-Jesús Obrero Fundazioa, con el apoyo imprescindible de la diócesis de Vitoria. P.- ¿Con qué objetivo nace?  R.- C.R.: Nace para implementar un modelo de sociedad en el que el conjunto de la ciudadanía se comprometa en el cuidado de las personas en situación de vulnerabilidad y sean valoradas como parte fundamental de la misma. Alberto Meléndez: Este cuidado es apoyado por profesionales de diversas disciplinas, pero el protagonismo es de la comunidad que cuida. P.- ¿Qué diferencia hay entre este proyecto y un centro de cuidados paliativos?  R.- C.R.: Depende de lo que entendemos por centro de cuidados paliativos. Si lo entendemos como un espacio físico, con camas propias, donde las personas con enfermedad grave se encuentran hasta final de su vida, creo que hay bastantes diferencias. No pretendemos solamente cuidar a la gente dentro de la Casa del Cuidado sino, y creemos que esta es la gran diferencia, abrir la puerta de la Casa a la comunidad. ¿Para qué? Para gestionar los cuidados en el domicilio de las personas, para sensibilizar a la sociedad para las cuestiones relacionadas con la vida y la muerte, y para formar, innovar y fomentar los valores de la empatía, de la comunidad.&#160; Este proyecto une especialistas de cuidados paliativos (Babespean), con especialistas en la educación y formación profesional de jóvenes (Egibide).” Solamente por esto, vemos que el modelo típico de “centros de cuidados paliativos”, no nos encaja. Queremos generar un cambio cultural que prestigie el cuidado y que, y los cuidados paliativos sean una de atracción para la ciudadanía, para los profesionales, las instituciones públicas y promotores privados como fuente de empleo, potencia económica y sostenibilidad social. A.M.: Por otra parte, un centro así pretende estar insertado en la propia ciudad, en su pulso vital. No es un elemento aislado, desconectado de la comunidad, sino que es permeable a ella formando parte de su día a día. P.- En este momento de crisis sanitaria se habla mucho de cifras de ingresados y contagiados, de saturación de los hospitales, de número de personas en las UCI, pero quizá, y en esto no parecemos haber aprendido mucho, nos estamos olvidando de la compasión, de la humanización del enfermo, que ya, antes de la pandemia, era patente. ¿Ha supuesto la COVID una vuelta atrás en la humanización de la salud? ¿Se ha desechado la palabra compasión?  R.- A.M.: A mi juicio, la pandemia ha puesto de manifiesto las grandes carencias que el sistema sanitario y social español tiene para acoger y cuidar a las personas frágiles en sus entornos habituales. No tiene espacios, no tiene profesionales formados y sensibilizados, no se prestigia este tipo de actividad que ahora vemos imprescindible… Y en medio de la desgracia, ha puesto en valor lo necesario del contacto, de la compañía… En muchos casos ha sido un ejercicio tremendo de deshumanización. Pero el hecho de no darlo por bueno (donde no se ha dado por bueno) puede ser una base para repensar el modelo actual. P.- Y en medio de esta pandemia, con unas cifras de muertos que en el año 2020 alcanzaron máximos solo superados por la gripe española de principios del siglo pasado, se ha aprobado una ley de eutanasia, con el argumento de que había un clamor social por ella. ¿Existe realmente este clamor social? ¿Hasta qué punto no responde a una tendencia a medir el enfermo crónico o terminal como una carga para el sistema? R.- A.M.: Hay un clamor social que pide “una buena muerte”. Las terribles experiencias</p>
<p>La entrada <a href="https://fpablovi.org/capacitar-a-la-comunidad-para-que-vuelva-a-ser-protagonista-del-cuidado/">Capacitar a la comunidad “para que vuelva a ser protagonista del cuidado”</a> se publicó primero en <a href="https://fpablovi.org">Fundación Pablo VI</a>.</p>
]]></description>
		
					<wfw:commentRss>https://fpablovi.org/capacitar-a-la-comunidad-para-que-vuelva-a-ser-protagonista-del-cuidado/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
		<post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">2496</post-id>	</item>
		<item>
		<title>Cuidados paliativos, una esperanza</title>
		<link>https://fpablovi.org/cuidados-paliativos-una-esperanza/</link>
					<comments>https://fpablovi.org/cuidados-paliativos-una-esperanza/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Eduardo García Solís]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 08 Oct 2021 06:22:32 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Análisis - Actualidad]]></category>
		<category><![CDATA[Cuidados paliativos]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://romantic-sanderson.82-223-123-43.plesk.page/index.php/2021/10/08/cuidados-paliativos-una-esperanza/</guid>

					<description><![CDATA[<p>¿Cuidados paliativos, sedación, eutanasia, suicidio médicamente asistido? ¿Cuál es la mejor opción, cuando una persona afectada por una enfermedad terminal, un dolor incoercible o una enfermedad degenerativa no encuentra respuesta a su sufrimiento? Aunque unos pocos países han autorizado la eutanasia, la mayoría de los países en el mundo no la aprueban: supongo que este dato ya significa algo en sí mismo. México, desde donde escribo, es uno de los países que no la aprueba. Así, la Ley General de Salud establece en su artículo 166 Bis la prohibición de la práctica de la eutanasia, entendida como homicidio por piedad, lo mismo que el suicidio asistido, conforme lo señala el Código Penal Federal. En tal caso se estará a lo que señalan las disposiciones penales aplicables[1]. Pero no es de esto de lo que quiero hablar hoy, sino de los cuidados paliativos, y ello porque este sábado día 9, como cada segundo sábado de octubre, se celebra el Día Mundial de los Cuidados Paliativos. El lema de este año es: “No dejar a nadie atrás: equidad en el acceso a los cuidados paliativos». ¿Por qué este lema? Porque el 88% de las necesidades mundiales de cuidados paliativos no están cubiertas. Un dato dramático, se mire por donde se mire. Las personas habitualmente no pensamos en el tema de la muerte sino cuando no queda más remedio, cuando nos enfrentamos de manera ineludible con ella, en nosotros mismos o en una persona amada. Y aquí es en donde quiero situar mi primera recomendación: dado que somos seres finitos, frágiles y vulnerables, conviene pensar en estos temas, hacer una preparación adecuada para una buena muerte. Los cuidados paliativos deben preocuparnos a todos. Como escribió José Ortega y Gasset, “después de siglos de huir de la muerte, hace falta fomentar en nosotros el arte de morir”. Los cuidados paliativos son esenciales para aliviar el dolor y el sufrimiento físico, psicológico, social y espiritual. Los cuidados paliativos deben integrarse en el sistema sanitario de todos los países. Hay que formar, apoyar, equipar y financiar al personal sanitario para garantizar la equidad en el acceso a los cuidados paliativos para todos, niños y adultos, porque los niños también se mueren. La historia de los cuidados paliativos tiene su origen en Europa, en la segunda mitad del siglo XX, en donde se conocieron como hospices, espacios para que el enfermo recibiera en la fase final de su enfermedad un apoyo de confort, bienestar, alivio del dolor y soporte emocional y espiritual que lo ayude a vivir sus últimos días con respeto y dignidad. Es en países como Inglaterra en donde empieza a tomar forma esta filosofía; este modelo de atención en el final de la vida: Cicely Saunders y el St. Christopher&#8217;s Hospice son nombres ineludibles al hablar de esta historia. En España la primera unidad de cuidados paliativos se abrió en el Hospital de la Santa Creu de Vic en Barcelona en 1987[2]. La Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que los cuidados paliativos son un enfoque que mejora la calidad de vida de pacientes y familias que se enfrentan a los problemas asociados con enfermedades amenazantes para la vida, a través de la prevención y alivio del sufrimiento por medio de la identificación temprana de factores adversos al confort y problemas agregados de índole psicológica o espiritual[3]. Con el propósito de difundir esta modalidad terapéutica, la Asociación Internacional para el Estudio del Dolor y la Federación Europea de la IASP establecieron en el año 2004 que el segundo sábado de octubre se celebrase el Día Mundial de los Cuidados Paliativos.&#160; A día de hoy, por desgracia, pocos hospitales cuentan con un servicio establecido de cuidados paliativos, y buena parte de los servicios que existen no cuentan con los recursos necesarios para hacer su trabajo[4]. En México la Ley General de Salud en Materia de Cuidados Paliativos establece[5]: Una Ley que pocas veces se cumple, ante una falta generalizada de apoyo económico efectivo, de personal sanitario conocedor de los cuidados paliativos. Presentándose una paradoja de justicia, principalmente en la población vulnerable. Un hecho que, tristemente, se agudiza en estos tiempos de pandemia por el SARS-CoV2. Pero esto no sólo sucede en mi país, en muchos otros territorios existen magníficas leyes sobre esta materia que no se cumplen por una notoria falta de compromiso político, que se traduce en una crónica insuficiencia de dotación económica. Pura demagogia. Por ello, y sería la segunda gran afirmación que quiero formular en este día: proporcionar cuidados paliativos seguros y eficaces es un imperativo ético, y no hacerlo es una grave violación de los principios éticos y jurídicos fundamentales. Los cuidados paliativos son una valiosa herramienta para la atención y apoyo a los pacientes, familiares y personal de la salud, no sólo en el aspecto sanitario, sino también uno muy importante y que no debemos de soslayar, que es el espiritual, en el sentido amplio del término. Ya que el enfermo necesita en esos momentos tan difíciles como son el final de la vida, en donde la existencia más fuerte busca la esperanza de una mano amiga, de alguien que le dé consuelo y apoyo, acompañamiento y soporte. La ciudadanía debe estar enterada de esta alternativa viable para mitigar el sufrimiento. La pandemia por el COVID-19 debe ser una oportunidad para que se hagan realidad los cuidados paliativos, procurar que exista personal capacitado en cuidados paliativos, garantizar el acceso a los medicamentos (en especial los opioides), concientizar a los cuidadores familiares de la existencia y bondad de los cuidados paliativos, instalar o fortalecer los servicios de cuidados paliativos en los hospitales. Un día nosotros mismos los podemos necesitar.&#160; REFERENCIAS [1] LEY GENERAL DE SALUD [2] Montes de Oca L. G. Historia de los Cuidados Paliativos. Revista Digital Universitaria 2006; 7 (4): 6-9. [3] Cuidados Paliativos [4] Día Mundial de los Cuidados Paliativos [5] LA LEY GENERAL DE SALUD&#160;EN MATERIA DE CUIDADOS PALIATIVOS.</p>
<p>La entrada <a href="https://fpablovi.org/cuidados-paliativos-una-esperanza/">Cuidados paliativos, una esperanza</a> se publicó primero en <a href="https://fpablovi.org">Fundación Pablo VI</a>.</p>
]]></description>
		
					<wfw:commentRss>https://fpablovi.org/cuidados-paliativos-una-esperanza/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
		<post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">2322</post-id>	</item>
		<item>
		<title>Incurable no significa ‘in-cuidable’: carta sobre el cuidado al final de la vida</title>
		<link>https://fpablovi.org/incurable-no-significa-in-cuidable-carta-sobre-el-cuidado-al-final-de-la-vida/</link>
					<comments>https://fpablovi.org/incurable-no-significa-in-cuidable-carta-sobre-el-cuidado-al-final-de-la-vida/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[admin]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 23 Sep 2020 08:04:54 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Análisis - Actualidad]]></category>
		<category><![CDATA[Congregación para la Doctrina de la Fe]]></category>
		<category><![CDATA[Cuidados paliativos]]></category>
		<category><![CDATA[Eutanasia]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://romantic-sanderson.82-223-123-43.plesk.page/index.php/2020/09/23/incurable-no-significa-in-cuidable-carta-sobre-el-cuidado-al-final-de-la-vida/</guid>

					<description><![CDATA[<p>Quien sufre una enfermedad en fase terminal, así como quien nace con una predicción de supervivencia limitada, tiene derecho a ser acogido, cuidado y rodeado de afecto. El encarnizamiento terapéutico no es el camino, pero “la eutanasia es un crimen contra la vida humana” y “toda cooperación formal o material inmediata a tal acto es un pecado grave” que “ninguna autoridad puede legítimamente imponer ni permitir”. Lo dice la última Carta de la Congregación para la Doctrina de la Fe “Samaritanus bonus” sobre el cuidado de las personas en las fases críticas y terminales de la vida, aprobada por el Papa Francisco el pasado mes de junio y publicada este martes, 22 de septiembre. Un texto que aparece en medio de una campaña política y mediática de petición de leyes que permitan la eutanasia o el suicidio asistido como salida para las personas que sufren una enfermedad grave o incurable o, incluso, para aquellas que están solas o tienen problemas psicológicos. &#160;“Incurable no es nunca sinónimo de ‘in-cuidable’”, dice el documento. También cuando “la curación es imposible o improbable, el acompañamiento médico y de enfermería, psicológico y espiritual, es un deber ineludible, porque lo contrario constituiría un abandono inhumano del enfermo». Por eso, «estar con» el enfermo, acompañarlo escuchándolo, haciéndolo sentirse amado y querido, es lo que puede evitar la soledad, el miedo al sufrimiento y a la muerte, y el desánimo que conlleva: elementos que hoy en día se encuentran entre las principales causas de solicitud de eutanasia o de suicidio asistido. La carta se centra también en la necesidad de ayudar a las familias: “es necesario que los Estados reconozcan la función social primaria y fundamental de la familia y su papel insustituible, también en este ámbito, destinando los recursos y las estructuras necesarias para ayudarla”.</p>
<p>La entrada <a href="https://fpablovi.org/incurable-no-significa-in-cuidable-carta-sobre-el-cuidado-al-final-de-la-vida/">Incurable no significa ‘in-cuidable’: carta sobre el cuidado al final de la vida</a> se publicó primero en <a href="https://fpablovi.org">Fundación Pablo VI</a>.</p>
]]></description>
		
					<wfw:commentRss>https://fpablovi.org/incurable-no-significa-in-cuidable-carta-sobre-el-cuidado-al-final-de-la-vida/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
		<post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">1559</post-id>	</item>
	</channel>
</rss>

<!--
Performance optimized by W3 Total Cache. Learn more: https://www.boldgrid.com/w3-total-cache/?utm_source=w3tc&utm_medium=footer_comment&utm_campaign=free_plugin

Caché de objetos 0/616 objetos usando Redis
Almacenamiento en caché de páginas con Disk: Enhanced 
Red de entrega de contenidos mediante N/A
Minified using Disk
Caché de base de datos usando Redis

Served from: fpablovi.org @ 2026-07-04 07:14:50 by W3 Total Cache
-->