<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Magnifica Humanitas archivos - Fundación Pablo VI</title>
	<atom:link href="https://fpablovi.org/etiqueta/magnifica-humanitas/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link></link>
	<description>Fpablovi</description>
	<lastBuildDate>Tue, 30 Jun 2026 10:03:14 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=7.0</generator>

<image>
	<url>https://fpablovi.org/wp-content/uploads/2026/03/cropped-logo2-32x32.png</url>
	<title>Magnifica Humanitas archivos - Fundación Pablo VI</title>
	<link></link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
<site xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">245582197</site>	<item>
		<title>“La universidad ha de pasar de los contenidos al discernimiento”</title>
		<link>https://fpablovi.org/la-universidad-ha-de-pasar-de-los-contenidos-al-discernimiento/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[admin]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 22 Jun 2026 14:15:28 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Noticias]]></category>
		<category><![CDATA[Jesús Avezuela]]></category>
		<category><![CDATA[Jesús Nuño de la Rosa]]></category>
		<category><![CDATA[Magnifica Humanitas]]></category>
		<category><![CDATA[Manuel María Bru]]></category>
		<category><![CDATA[Universidad]]></category>
		<category><![CDATA[Universidad Complutense de Madrid]]></category>
		<category><![CDATA[Vicente de los Ríos]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://fundacionpablosexto.com/?p=29266</guid>

					<description><![CDATA[<p>La&#160;Magnífica humanitas&#160;de León XIV ha sido un revulsivo para todos aquellos que sienten que el universo tecnológico puede sustituir o anular a la persona y aquello que nos hace genuinamente humanos: la capacidad de crear, de pensar, de generar contenidos y de reproducirlos. El mundo académico y universitario se ve inevitablemente obligado a reinventarse; y la universidad, sumida en un período de incertidumbre, necesita repensarse para ofrecer un valor diferencial y único frente al desarrollo tecnológico. El Consejo Social de la Universidad Complutense de Madrid organizó el día 17 de junio un coloquio en torno a este asunto, con la Encíclica&#160;Magnifica humanitas&#160;como fuente de inspiración. En torno a este documento, muy esperado y celebrado en el ámbito universitario, político, económico, cultural y también tecnológico se reflexionó sobre cómo adaptarse a los cambios tecnológicos sin que éstos nos dominen, con una conversación entre el director general de la Fundación Pablo VI,&#160;Jesús Avezuela Cárcel;&#160;y&#160;Vicente de los Ríos, CEO y fundador de Líderes y Digitales, moderados por&#160;Manuel María Bru, delegado episcopal de Cultura. Entre otros muchos aspectos del texto hablaron de la invitación que éste hace al discernimiento compartido frente a la determinación del algoritmo, creado y controlado por monopolios tecnológicos que han cambiado los equilibrios de poder. La&#160;Magnifica Humanitas&#160;reactualiza la Doctrina Social de la Iglesia desde la&#160;Rerum Novarum; y, de hecho, dedica una gran parte a hacer pedagogía sobre sus principios. Pero, en opinión de ambos, aunque ha sido acogida con gran expectación, no representa ninguna novedad respecto a otros documentos papales que buscan, desde el Evangelio, iluminar las realidades de nuestro tiempo. Pero sí hay una apelación muy directa a la responsabilidad de cada uno de intentar cambiar las cosas. En el ámbito académico, por ejemplo, como manifestaron muchos de los profesores presentes, se ha caído en una permanente infantilización del alumnado, que llega con menor capacidad de discernimiento y con menor tolerancia a la frustración por la inercia actual de la inmediatez. Por otra parte, el sesgo algorítmico está limitando la capacidad del individuo de pensar por sí mismo y de considerar una prioridad la búsqueda compartida de la verdad. En la encíclica, el Papa llama en numerosas ocasiones a un discernimiento compartido para que el futuro no quede determinado por el algoritmo ni sus monopolios. Y esto afecta también, de manera muy decisiva, a la forma en la que se entiende la universidad que, en palabras del director general de la Fundación Pablo VI, debería transitar del conocimiento al discernimiento -de ser transmisora de contenidos a generar el juicio sobre estos contenidos-; y de la colectividad a la individualización. Ya no se puede pensar en generalidades ni planes más colectivos, sino en el alumno como individuo con una formación más adaptada. En el acto, celebrado en la sala de juntas del Pabellón de Gobierno, estuvieron presentes, entre otros, el presidente del Consejo Social,&#160;Jesús Nuño de la Rosa, que fue el encargado de abrir el acto, con el recuerdo aun reciente del paso de León XIV por Madrid. En algunas de las intervenciones de los presentes se pusieron especialmente en valor los mensajes que el Papa dirigió al mundo de la política y de la cultura. Hay mucha necesidad de liderazgos morales, de entendimiento y reconciliación. Por eso, ha sido celebrado y acogida con tanta unanimidad este Papa.</p>
<p>La entrada <a href="https://fpablovi.org/la-universidad-ha-de-pasar-de-los-contenidos-al-discernimiento/">“La universidad ha de pasar de los contenidos al discernimiento”</a> se publicó primero en <a href="https://fpablovi.org">Fundación Pablo VI</a>.</p>
]]></description>
		
		
		
		<post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">29266</post-id>	</item>
		<item>
		<title>Magnifica humanitas y la responsabilidad del comunicador</title>
		<link>https://fpablovi.org/magnifica-humanitas-y-la-responsabilidad-del-comunicador/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[admin&nbsp;and&nbsp;Sandra Várez González]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 04 Jun 2026 09:57:59 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Firma]]></category>
		<category><![CDATA[Magnifica Humanitas]]></category>
		<category><![CDATA[Periodismo]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://fundacionpablosexto.com/?p=29549</guid>

					<description><![CDATA[<p>&#160;Cuando hace poco más de un año, un 8 de mayo de 2025, escuché por primera vez el nombre que Robert Prevost había elegido para ser el pontífice número 267 de la Iglesia tuve la intuición de que no era casualidad que fuera el mismo del que creara el documento programático de la Doctrina Social de la Iglesia, León XIII. Inspirado por su antecesor, León XIV nos ha regalado con&#160;Magnifica Humanitas&#160;una guía para leer uno de los grandes desafíos de este cambio de época: esta revolución digital que fascina e inquieta a la vez, porque nos usurpa aquellas cualidades que nos hacen genuinamente humanos, -crear con inteligencia; generar lenguajes, sonidos o textos; emular rostros, voces y situaciones con una precisión que supera la propia realidad pero que la vacía de alma, “de ese horizonte afectivo, relacional y espiritual en el que el ser humano se vuelve sabio”-, reza la encíclica. Sin demonizar esta tecnología, que ha abierto inmensas posibilidades, el Papa advierte, entre otras cosas, de los riesgos de entronizarla y de entregarla “a las retóricas agresivas y las lógicas de poder que marcan nuestro tiempo”, a las que también nos vemos arrastrados los que amamos y creemos en una comunicación al servicio de la verdad. Citando a Hannah Arendt, León XIV alerta de las graves consecuencias que tiene en nuestras sociedades democráticas la pérdida de interés por esta verdad; o la claudicación ante un algoritmo que decide cómo se construye el imaginario colectivo, poniendo los intereses políticos y económicos por encima del discernimiento, la reflexión o la conciencia. &#160; Estas llamadas de atención no nos pillan de nuevas. Se viene hablando desde nuestros entornos del grave riesgo para nuestras sociedades que es el deterioro del relato, de la devaluación de la verdad y la delegación en la máquina de la información sobre los hechos. Pero por primera vez un Papa desafía de una manera directa a aquellos que quieren hacer de la IA un instrumento de dominio y control del ser humano y su dignidad. Como periodistas, podemos y debemos dejarnos interpelar por esta&#160;Magnifica Humanitas,&#160;desde la fuerza que nos da la comunión y la experiencia compartida. “Solo la búsqueda compartida de la verdad de los hechos, asumida como bien común, puede sentar las bases de una comunicación justa”, dice León XIV. “La civilización del amor no nace de un gesto único y espectacular, sino de una suma de fidelidades pequeñas y tenaces que hacen frente a la deshumanización”. Y esto pasa, entre otras cosas, por la contemplación del rostro humano, frente al deslumbramiento de la máquina: “incluso cuando las máquinas sobresalen en eficiencia, el centro de la historia sigue siendo un rostro humano que exige ser contemplado. Este rostro humano es la plenitud hacia la que camina la historia”.</p>
<p>La entrada <a href="https://fpablovi.org/magnifica-humanitas-y-la-responsabilidad-del-comunicador/">Magnifica humanitas y la responsabilidad del comunicador</a> se publicó primero en <a href="https://fpablovi.org">Fundación Pablo VI</a>.</p>
]]></description>
		
		
		
		<post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">29549</post-id>	</item>
		<item>
		<title>Iglesia, sindicatos, empresarios y tecnología se unen para “desarmar la IA”: “estamos yendo a un tecnocolonialismo que nos vende esto como inevitable”</title>
		<link>https://fpablovi.org/iglesia-sindicatos-empresarios-y-tecnologia-se-unen-para-desarmar-la-ia-estamos-yendo-a-un-tecnocolonialismo-que-nos-vende-esto-como-inevitable/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Sandra Várez González]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 03 Jun 2026 20:43:41 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Noticias]]></category>
		<category><![CDATA[Antonio Garamendi]]></category>
		<category><![CDATA[Carme Artigas]]></category>
		<category><![CDATA[Inteligencia artificial]]></category>
		<category><![CDATA[Magnifica Humanitas]]></category>
		<category><![CDATA[Mons. Luis Argüello]]></category>
		<category><![CDATA[Papa León XIV]]></category>
		<category><![CDATA[Unai Sordo]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://fundacionpablosexto.com/?p=27663</guid>

					<description><![CDATA[<p>El presidente de la CEOE, Antonio Garamendi; el secretario general de CCOO, Unai Sordo; el presidente de la CEE, Mons. Luis Argüello; y la tecnóloga Carme Artigas, ex secretaria de Estado de Digitalización, reflexionan en la Fundación Pablo VI sobre las claves principales de la Magnífica Humanitas, la primera encíclica de León XIV dedicada a la custodia de la persona humana en el tiempo de la inteligencia artificial En tiempos de incertidumbre algorítmica; cuando el ser humano se ve amenazado por una herramienta que parece tener la capacidad de superar, asimilar y sustituir al hombre en tareas intelectuales, actividades creativas y trabajo; cuando la humanidad parece perder el valor frente a una técnica que avanza de manera incontrolable, la encíclica&#160;Magnifica humanitas&#160;del papa León XIV ha sido acogida como un faro moral y de sabiduría ante las “res novae” de nuestro tiempo. Tanto es así que este lunes, 1 de junio, se produjo en la Fundación Pablo VI una foto poco habitual: la del líder del líder sindical&#160;Unai Sordo; el portavoz de los empresarios&#160;­Antonio Garamendi; la tecnóloga&#160;Carme Artigas, ex secretaria de Estado de Digitalización; y el máximo representante de la Iglesia en España,&#160;Mons. Luis Argüello, sentados juntos para hablar de la necesidad de desarmar la IA, tal y como pide el Papa en su primera encíclica, que puede considerarse una actualización de la Doctrina Social de la Iglesia para atender los desafíos de la revolución digital. Como la&#160;Rerum novarum&#160;de León XIII con la revolución industrial, este texto, de 230 párrafos y 5 capítulos, pone negro sobre blanco, con maestría y claridad, los principales cambios que genera esta tecnología, principalmente en el ámbito del trabajo y la dignidad del trabajador. Pero también en el control social, la generación de conflictos y guerras, la pérdida del valor de la conversación y la palabra y el deterioro de la convivencia por mor de un algoritmo que actúa con criterios de eficiencia y lógicas de poder. No es un documento que vaya en contra del desarrollo tecnológico, que denomina&#160;“la gran obra de nuestro tiempo”,&#160;pero sí advierte de la necesidad de&#160;“un discernimiento sobre la visión antropológica que lo guía y los fines que persigue”. En este sentido, dice el presidente de la Conferencia Episcopal Española,&#160;Mons. Luis Argüello,&#160;que es imposible no leerla sin pensar en su hondura y aliento espiritual. La encíclica es una guía para una propuesta ética y regulatoria, pero parte de una concepción de la dignidad del individuo en toda su integridad, desde su concepción hasta su muerte y desde su ser vulnerable. Como en la&#160;Rerum novarum, la carta programática de la Doctrina Social de la Iglesia, la&#160;Magnifica humanitas&#160;establece un diálogo con la sociedad con la dignidad humana como fundamento de todo, yendo hasta la búsqueda del bien común, el principio de subsidiaridad, la solidaridad, la justicia social y el grito de los más pobres, los más damnificados por esta revolución. A modo de ejemplo, habló en su intervención de todas esas nuevas esclavitudes que genera el desarrollo tecnológico, al precisar de trabajos en los que los individuos son tratados como siervos de la tecnología. El futuro del trabajo es, de hecho, uno de los aspectos principales que aborda la encíclica refiriéndose a aquellos que pueden ser suprimidos o sustituidos, muchos de ellos relacionados con la expresión cultural y la creación humana. Pero también advierte sobre esa tentación de convertir al trabajador en un mero prototipo de producción a merced de la deliberación del algoritmo. Hoy ─tal y como explicó el secretario general de Comisiones Obreras─, en los procesos de selección laboral hay una gran parte de la deliberación que se deja en manos de la inteligencia artificial que decide ya quién trabaja y quién no y a quién se le premia por productividad o no. Por eso, cree fundamental no solo la regulación y el establecimiento de elementos de “transparencia algorítmica”, sino también acuerdos basados en alianzas entre trabajadores y empresarios para lograr que las transiciones en las empresas se realicen de forma justa. Unai Sordo: «es fundamental el establecimiento de elementos de transparencia algorítmica para que la inteligencia artificial no decida quién trabaja y quién no» Para el líder de los sindicatos, el reto al que nos enfrentamos es inédito porque, aunque hasta, ahora todas las “transformaciones tecnológicas han generación destrucción, creación y transformación de empleos, normalmente de los menos cualificados, esta vez afecta a los de cualificación media y alta”, lo que reclama, para su control, la existencia de espacios de deliberación democrática donde intervengan todos los sectores. Algo en lo que coincide el presidente de la CEOE,&#160;Antonio Garamendi, cuando se refiere al impacto en las empresas, que son las que también van a sufrir los efectos de una transición desordenada. “La regulación plena es imposible porque va muy lenta”, dice. Por eso se precisa algo mucho más profundo, que parte de la raíz ─de los valores, de la conciencia, de la responsabilidad, del sentido crítico, y de una lealtad y colaboración institucional de la que nuestra sociedad carece. “Una sociedad en la que muchos jóvenes menores de 20 años han ido al psicólogo y un 7% de ellos quiere suicidar; en la que las noticias son meros titulares de Tiktok y nadie lee un texto que te explique algo; y no existe la lealtad institucional es porque existe una crisis profunda de valores”, advierte. Por eso, cree que es fundamental, usando el lema del viaje del Papa a España, elevarse y “alzar la mirada para cultivar el sentido crítico y la verdad, porque solo así podremos sentarnos a una mesa y hablar de una inteligencia artificial al servicio de las personas”. Carme Artigas: “la IA no aprende, no piensa porque no siente y estamos dejando todo en mano de unos seres virtuales que actúan como psicópatas. Lo dice muy bien el Papa: nosotros no nos tenemos que adaptar a la IA, sino al revés” Las palabras de&#160;Carme Artigas&#160;apuntaron más hacia la cuestión de los monopolios de poder y el dominio que se está generando con esta industria tecnológica, a</p>
<p>La entrada <a href="https://fpablovi.org/iglesia-sindicatos-empresarios-y-tecnologia-se-unen-para-desarmar-la-ia-estamos-yendo-a-un-tecnocolonialismo-que-nos-vende-esto-como-inevitable/">Iglesia, sindicatos, empresarios y tecnología se unen para “desarmar la IA”: “estamos yendo a un tecnocolonialismo que nos vende esto como inevitable”</a> se publicó primero en <a href="https://fpablovi.org">Fundación Pablo VI</a>.</p>
]]></description>
		
		
		
		<post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">27663</post-id>	</item>
		<item>
		<title>Dos Leones, dos revoluciones</title>
		<link>https://fpablovi.org/dos-leones-dos-revoluciones/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[admin&nbsp;and&nbsp;Alfonso Carcasona]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 31 May 2026 20:15:59 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Píldoras sobre DSI]]></category>
		<category><![CDATA[Magnifica Humanitas]]></category>
		<category><![CDATA[Papa León XIII]]></category>
		<category><![CDATA[Papa León XIV]]></category>
		<category><![CDATA[Rerum Novarum]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://fundacionpablosexto.com/?p=27457</guid>

					<description><![CDATA[<p>Hace un año el nuevo papa escogió como nombre León XIV. Mucho se especuló entonces por las razones de tal elección, que sería programática -desde aquel León, mejor amigo de Francisco de Asís, hasta la más peregrina de ser seguidor del Athletic de Bilbao-.&#160; Esta semana hemos podido confirmar sin dudas el porqué. El 15 de mayo de 1891, León XIII publicó la primera encíclica social,&#160;Rerum Novarum&#160;con una claridad que pocos esperaban. La revolución industrial había generado una prosperidad sin precedentes, pero también una fractura social profunda: millones de trabajadores quedaban al margen de la riqueza que ellos mismos producían. La Iglesia tomó la palabra, porque era necesario hacerlo.&#160;Rerum Novarum&#160;no rechazó el mercado ni la iniciativa privada. Al contrario: reconoció el papel insustituible del empresario como generador de empleo y riqueza, y defendió el derecho a la propiedad privada como fundamento de la libertad personal. Pero lo hizo con una condición esencial: la propiedad tiene una función social, y su ejercicio está limitado por el bien común. Con ese mismo espíritu, la encíclica abrió la puerta a los derechos de los trabajadores —salario justo, límites a la jornada, libertad de asociación— sin oponer capital y trabajo, sino mostrando que ambos se necesitan, cada uno reconocido en su dignidad y en su papel. Ciento treinta y cinco años después, el 15 de mayo de 2026, León XIV eligió la misma fecha para firmar&#160;Magnifica Humanitatis. El paralelismo no es casual: también hoy vivimos un cambio de época que genera riqueza extraordinaria y, simultáneamente, concentra poder en pocas manos. Los algoritmos toman decisiones sobre millones de personas sin rendir cuentas a nadie. El trabajo humano se transforma a una velocidad que las instituciones no logran acompañar. Las asimetrías que el mercado genera no las corrige el mercado solo. Como su antecesor, León XIV no espera a que los daños sean irreversibles: avisa a tiempo, para que el cambio tecnológico sirva al hombre y no al revés. La visita del Santo Padre a España, del 6 al 12 de junio, convierte esa advertencia en algo concreto e ineludible. En Madrid se hará eco de las principales propuestas de la sociedad civil, con la que se reunirá en Madrid. En Tenerife visitará el centro de acogida Las Raíces y se encontrará con migrantes y trabajadores sociales. Para Lévinas, el rostro del otro no es una imagen: es una interpelación ética que nos precede y nos exige respuesta antes de cualquier cálculo o contrato. Esos migrantes tienen rostro. Y ese rostro nos habla. La DSI no es un tribunal que juzgue. Es una guía para el empresario que crea riqueza y empleo, y para el trabajador que los sostiene. Para ambos.</p>
<p>La entrada <a href="https://fpablovi.org/dos-leones-dos-revoluciones/">Dos Leones, dos revoluciones</a> se publicó primero en <a href="https://fpablovi.org">Fundación Pablo VI</a>.</p>
]]></description>
		
		
		
		<post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">27457</post-id>	</item>
		<item>
		<title>Magnifica Humanitas: “No temamos ensuciarnos las manos en la obra de nuestro tiempo”</title>
		<link>https://fpablovi.org/magnifica-humanitas-no-temamos-ensuciarnos-las-manos-en-la-obra-de-nuestro-tiempo/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[admin&nbsp;and&nbsp;Domingo Sugranyes Bickel]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 25 May 2026 20:52:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Análisis a la luz de la DSI]]></category>
		<category><![CDATA[Magnifica Humanitas]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://fundacionpablosexto.com/?p=27228</guid>

					<description><![CDATA[<p>“No temamos ensuciarnos las manos en la obra de nuestro tiempo” (n.16): con estas palabras nos exhorta el Papa León, desde las primeras páginas de la encíclica hasta las últimas, a “construir el bien en el mundo” (n.236). No una moderna torre de Babel sino, siguiendo los pasos del “arquitecto sabio” Nehemías, una ciudad centrada en el bien común, “piedra a piedra”: Nehemías “no impone soluciones desde lo alto. Convoca a las familias, confía a cada una un tramo de muralla para reconstruir, escucha los temores, coordina los esfuerzos y hace frente a las oposiciones” (n.8). El ejemplo bíblico conduce toda la reflexión de León XIV: “Dios ha inscrito en nuestro corazón un deseo de felicidad que abraza todas las dimensiones de la vida” (n.11). Pero “edificar el bien significa aceptar los límites y la fragilidad de la humanidad sin considerarlos un error que haya que corregir… (sin) desviarse hacia metas engañosas: la ilusión de una tecnología que promete liberarnos de toda fragilidad o modelos de bienestar que “dejan atrás” a pueblos enteros” (n.12). El Papa es un maestro de fe, con los pies sólidamente plantados en la realidad. Al abrir un texto tan esperado como el de esta encíclica, tiene uno la tentación de ir a ver “dónde teníamos razón” en tal o cual debate sobre inteligencia artificial, y si se inclina más bien por un lado o por otro. Creo que comentar las encíclicas es un ejercicio a menudo fútil. Más vale leerlas despacio y tratar de debatir sinceramente, a ser posible en grupo, sobre su aplicación. En este caso, hay mucho que discernir en las decisiones reales de empresas e instituciones, sobre la automatización y la delegación de funciones a sistemas digitales. Por lo tanto, me abstengo de todo comentario, más cuando no ha habido tiempo material de una lectura meditada. De un hojeo en diagonal, destaco sólo algunas perlas luminosas. En el capítulo tercero (Técnica y dominio. La grandeza de la persona humana ante las promesas de la IA), el n. 110 habla de desarmar: “Desarmar la IA significa sustraerla a la lógica de la competencia armamentística, que hoy ya no es sólo militar sino económica y cognitiva. Es la carrera por el algoritmo más eficaz y por el banco de datos más amplio, para consolidar una ventaja geopolítica o comercial sobre todos los demás. Desarmar quiere decir romper esta equivalencia entre poder tecnológico y derecho a gobernar… La IA es ya un ambiente en el que estamos inmersos y un poder que debemos afrontar. Por eso, no basta regularla; es necesario desarmarla y hacerla acogedora”. ¿Es posible salir de la carrera? Difícil, cuando “la corrupción moral de nuestro límite creatural – el mal que evidentemente agita el corazón del hombre – arruina la sociedad y la vida, llegando incluso a extremos de deshumanidad. Y, sin embargo, también esta dolorosa forma de límite deja resquicios al bien…”&#160;(n.121). Todo depende, en última instancia de lo que realmente orienta nuestra vida. Refiriéndose a las dos ciudades de San Agustín y a la lucha entre dos amores: “El tiempo de la IA no escapa a esta regla; la construcción de Babel o de Jerusalén comienza en cada uno de nosotros” (n.130). Trabajo y empleo En el capítulo cuarto, la encíclica propone un amplio recorrido sobre los puntos clave del debate en torno a la IA: Verdad, Trabajo, Libertad. En la temática de la transformación del trabajo – que ha sido central en el seminario permanente de la Fundación Pablo VI – la encíclica destaca ante todo el valor del trabajo, no sólo como subsistencia, ”sino como “espacio de expresión, de relaciones y de contribución a la comunidad”&#160;(n.154). Ante la perspectiva de exponer “a muchos a una situación de inactividad forzada, de ausencia de responsabilidades, de falta de compromiso y de estímulos cotidianos…”&#160;la encíclica reclama insistentemente la aplicación de políticas favorables al empleo, tanto por parte de los poderes públicos como de los empresarios (nn. 157, 168). Aquí cabe preguntarse hasta qué punto será posible para las empresas, inmersas en el mercado competitivo, adoptar como objetivo la creación de empleo; la necesaria resiliencia de la empresa no siempre permite mantener la creación de empleo como criterio de decisión. Tema para debatir. Sería quizás útil una discriminación más explícita entre dos conceptos: el trabajo y el empleo, que no tienen por qué ser idénticos y a menudo no lo son (pensando, por ejemplo, en los cuidados familiares o los trabajos gratuitos de innumerables voluntarios). Se agradece la mención, en el n. 159, de la “necesidad de superar los actuales parámetros de medición del grado de desarrollo”&#160;y de desarrollar parámetros y métricas complementarios del PIB. Impresiona el largo desarrollo sobre la cultura de la guerra y el armamento. Necesaria reflexión en el entorno europeo, en el que nos vemos forzados a pensar en construir una autonomía defensiva creíble. Noto al pasar la constatación que hace León XIV en el n. 196: “El panorama se vuelve aún más inestable por la presencia de nuevos actores armados – grupos yihadistas, milicias privadas, redes criminales – que marcan el fin del monopolio estatal de la fuerza”. Otra prueba del “sano realismo” que reclama el S. Padre, “que evite tanto el idealismo político como el cinismo…”.&#160;Nos hace reflexionar sobre la actualidad más candente. El Papa “como creyente entre creyentes”, concluye invitando “a contemplar en el rostro del Hijo una&#160;magnífica humanidad&#160;que también ilumina la época de la IA. En Cristo comprendemos que el hombre está llamado a ser colaborador en la obra de la creación, y no espectador resignado ante los procesos tecnológicos que limitan su libertad y su responsabilidad” (n.233). Llamado a la reflexión crítica, a la elección y al amor gratuitos, al establecimiento de relaciones auténticas. Para que seamos “mujeres y hombres que entran en las obras de la historia – laboratorios de investigación, empresas tecnológicas, escuelas, medios de comunicación, instituciones, comunidades locales – para levantar lo que se ha derrumbado y proteger lo que está expuesto” (n. 241). Un llamado potente, anclado en</p>
<p>La entrada <a href="https://fpablovi.org/magnifica-humanitas-no-temamos-ensuciarnos-las-manos-en-la-obra-de-nuestro-tiempo/">Magnifica Humanitas: “No temamos ensuciarnos las manos en la obra de nuestro tiempo”</a> se publicó primero en <a href="https://fpablovi.org">Fundación Pablo VI</a>.</p>
]]></description>
		
		
		
		<post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">27228</post-id>	</item>
		<item>
		<title>Desarmar la IA. Una lectura sociológica de Magnifica humanitas</title>
		<link>https://fpablovi.org/desarmar-la-ia-una-lectura-sociologica-de-magnifica-humanitas/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[admin&nbsp;and&nbsp;Esteban Sánchez Moreno]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 25 May 2026 16:10:04 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Análisis a la luz de la DSI]]></category>
		<category><![CDATA[Magnifica Humanitas]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://fundacionpablosexto.com/?p=27225</guid>

					<description><![CDATA[<p>El impacto del cambio tecnológico que cimentó la Primera Revolución Industrial supuso la transformación de la humanidad. Desde entonces, el capitalismo se expandió encaramado a sucesivas revoluciones tecnocientíficas que, basadas en diferentes innovaciones, se instalaron de manera inevitable en la historia de las sociedades, transformándolas en ciclos sucesivos. Obviamente, estas transformaciones no solo se han producido – se siguen produciendo – en el ámbito de la economía, sino que afectan a la vida en su conjunto, incluyendo cambios dramáticos en las formas políticas, en la configuración de los estados, en las instituciones, en la estructura de las desigualdades, en los contenidos de la cultura y en los principios éticos y morales de las comunidades y sus componentes. En&#160;Magnifica humanitas, el papa León XIV desarrolla la certeza de que la inteligencia artificial (IA) nos dirige a una de esas transformaciones globales, tal vez con efectos de calado comparable al de la máquina de vapor durante la primera revolución industrial. Como no podía ser de otra forma, esta certeza se asienta en los principios de la Doctrina social de la Iglesia: el bien común, el destino universal de los bienes, la subsidiariedad, la solidaridad y la justicia social. En la era de la IA, esa transformación se hace crítica en tres ámbitos centrales en la vida de las personas. En primer lugar, en el funcionamiento de la democracia que, allí donde existe, permite participar en las decisiones políticas e institucionales que afectan a la vida de la ciudadanía. En dicho ámbito, el reto que plantea la IA se sustancia en una flexibilización creciente de la verdad que toma diversas formas, pero que se expresa con toda claridad en la desinformación, la polarización y la erosión de la necesidad de verificar y contrastar la información. Subsumida en el vértigo de los canales digitales y el efecto multiplicador de la IA, la desinformación supone una amenaza a la búsqueda de la verdad de los hechos como una empresa colectiva sostenida en vínculos de confianza y prácticas compartidas: en el diálogo. En segundo lugar, la IA supone una nueva intensidad en el impacto crítico que las revoluciones tecnológicas han tenido en el trabajo. Quiero referirme aquí especialmente a los cambios que han tenido lugar en el siglo XX. Es evidente que la Primera Revolución Industrial supuso una transformación radical de la forma en la que se organizaba y desarrollaba el trabajo, dando lugar a un escenario de explotación y alienación de las personas que tuvo su continuación hasta la I Guerra Mundial y que mostró los peligros de la transformación antropológica que resultó de la Revolución Industrial. Es en ese contexto en el que León XIII escribe su carta encíclica&#160;Rerum novarum.&#160;Tras la II Guerra Mundial, el trabajo se convirtió en el eje del desarrollo en las sociedades industrializadas, dotándolas de sentido personal y colectivo y articulando los procesos de cohesión social en torno a la idea de derechos y obligaciones laborales. En torno al trabajo giraba la cuestión social. Estas sociedades separaron pobreza y trabajo. Se sostuvieron hasta que la innovación permitió sustituir fuerza de trabajo por tecnología y, sobre todo, cuando la transformación de la producción y la prestación de servicios se basó en esa posibilidad. Las décadas de 1980 y 1990 son el punto de partida de un proceso de precarización del trabajo, vinculada al avance de la automatización y robotización del proceso productivo y a la creciente sustitución de fuerza de trabajo por tecnología. En ese contexto, León XIV publica&#160;Magnifica humanitas, resaltando que “la combinación de la automatización, la robótica y la IA está transformando rápidamente la estructura misma del trabajo”. Esta transformación está en el origen de una creciente desigualdad y una concentración de la riqueza en pocas manos, que ponen en cuestión el papel del trabajo como mecanismo de cohesión social y plataforma para la construcción de un destino común basado en la justicia social. La precariedad laboral es una anomalía antropológica cuando se convierte en una forma normal de vida que afecta a capas crecientes de la ciudadanía, especialmente a los más jóvenes. En tercer lugar, la IA está favoreciendo una erosión de la libertad, que puede observarse en diversos procesos: en la monetarización de la atención a través de plataformas y servicios digitales, diseñados para absorber el tiempo de sus usuarios al tiempo que explota sus fragilidades; en el aumento de la complejidad e invisibilidad del control social, producto de la recopilación masiva de datos, usados en sistemas algorítmicos que permiten perfilar y anticipar los comportamientos; en el trabajo necesario para sostener la economía digital, típicamente precario, mal pagado y a menudo realizado en condiciones peligrosas en las regiones que constituyen la periferia de la globalización. Nuevas formas de esclavitud, a las que hay que añadir el uso que las organizaciones criminales hacen de las plataformas en internet para perfilar y reclutar posibles víctimas de trata. La tecnología en general, y la IA en particular, nunca es neutra, sino que responde al diseño de aquellas personas que disponen de recursos económicos y acceso a los datos: aquellos grupos que gobiernan la IA Se trata de tres conjuntos de impactos que hunden sus raíces en la transformación radical de nuestras sociedades, presentes y futuras. Una transformación que implica un riesgo de regresión antropológica. Porque la tecnología en general, y la IA en particular, nunca es neutra, sino que responde al diseño de aquellas personas que disponen de recursos económicos y acceso a los datos: aquellos grupos que gobiernan la IA. Lamentablemente, la IA emerge y se despliega en un mundo globalizado donde las instituciones políticas, y especialmente los estados, han retrocedido en su capacidad de acción e influencia y han visto cómo otros agentes, especialmente firmas y grupos privados transnacionales, ganan en protagonismo y capacidad de orientar el uso y la recepción de la tecnología digital. De hecho, “pequeños grupos muy influyentes pueden orientar informaciones y consumos, condicionar procesos democráticos e incidir en las dinámicas económicas en beneficio propio”. De ahí que sea necesaria una reflexión ética que</p>
<p>La entrada <a href="https://fpablovi.org/desarmar-la-ia-una-lectura-sociologica-de-magnifica-humanitas/">Desarmar la IA. Una lectura sociológica de Magnifica humanitas</a> se publicó primero en <a href="https://fpablovi.org">Fundación Pablo VI</a>.</p>
]]></description>
		
		
		
		<post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">27225</post-id>	</item>
		<item>
		<title>León XIV reedita la Doctrina Social de la Iglesia</title>
		<link>https://fpablovi.org/leon-xiv-reedita-la-doctrina-social-de-la-iglesia/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jesus Avezuela Cárcel]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 25 May 2026 11:56:02 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Firma]]></category>
		<category><![CDATA[DSI]]></category>
		<category><![CDATA[Magnifica Humanitas]]></category>
		<category><![CDATA[Papa León XIV]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://fundacionpablosexto.com/?p=27205</guid>

					<description><![CDATA[<p>El pasado 15 de mayo de 2026, el Papa León XIV firmó la encíclica&#160;Magnifica Humanitas, que presentó personalmente el día 25 siguiente. No es casualidad que la firma de este documento coincida con el 135º aniversario de&#160;Rerum Novarum, de León XIII, y que tiene la consideración de ser la carta fundacional de la Doctrina Social de la Iglesia en la que se trataba de las&#160;cosas nuevas&#160;y de las realidades sociales que se estaban produciendo en el mundo ante la revolución industrial. El día que fue nombrado Robert Prevost quiso llevar el nombre de León XIV, en recuerdo de su homónimo anterior, a la luz de la revolución tecnológica de la que todos estamos siendo testigos para advertir de las “res novae” de nuestro tiempo: hoy -dice en la introducción de su flamante encíclica- nos encontramos ante una situación nueva, en la que el poder y la omnipresencia de las tecnologías emergentes se entrelazan con el tejido de la vida cotidiana, moldean los procesos de toma de decisiones e inciden profundamente en el imaginario colectivo. La encíclica&#160;Magnifica Humanitas&#160;coloca a la Doctrina Social en el centro de la misión pastoral de la Iglesia, con una elocuente expresión: la llamada y el compromiso de caminar con la humanidad en lo concreto de la historia llevan a la Iglesia a reconocer que las realidades terrenas poseen una consistencia y un orden propio. Es, en este punto, la primera encíclica que sistematiza de forma expresa “los fundamentos y principios de la Doctrina Social de la Iglesia”, proclamando que ésta se nutre de la contribución de las ciencias, las culturas y las experiencias humanas. Y, por eso, concluye que si la política no responde a los dramas de la humanidad o la economía se vuelve contra la persona o la ciencia traspasa los límites de su método, la Iglesia “debe hacer oír su voz no para dominar, sino para servir a la comunión. Entendida así, la Doctrina Social se convierte en una teología de la comunión en la historia” (Magnifica Humanitas, 27). Por eso insiste en la idea del discernimiento comunitario que nace del encuentro entre la verdad del Evangelio y las preguntas de la historia y que se deja interpelar por los signos de los tiempos: “la Iglesia no quiere levantar la bandera de la posesión de la verdad porque la verdad no es un territorio que hay que defender, sino un bien que hay que compartir” (Magnifica Humanitas, 25). Con esta primera encíclica, León XIV ha querido subrayar que las innovaciones tecnológicas -especialmente la Inteligencia artificial a la que dedica los números 97 a 111-, económicas, sociales y culturales que destaca en el capítulo tercero, así como de la transformación del trabajo que el nuevo mundo y su revolución tecnológica habrá de abordar y que trata magistralmente en el capítulo IV, merecen una respuesta de la civilización:&#160;“¿Qué estamos construyendo?”,&#160;se pregunta el pontífice en su documento en más de una ocasión. Y el mismo se responde rescatando una expresión de Pablo VI, debemos construir la “civilización del amor”. Ello exige, en primer lugar, dice&#160;Magnifica Humanitas, ser conscientes de que todos podemos dar nuestro aporte y que nadie está exento de responsabilidad, empezando por prestar atención a nuestras palabras; construir la paz en la justicia y asumir la mirada de las víctimas; cultivar un sano realismo y relanzar el diálogo, instrumento, por otro lado, insustituible de la diplomacia para prevenir conflictos y restablecer los lazos de confianza. Y concluye señalando que todas estas vías de compromiso se nutren de la oración y la alimentan. En conclusión, el Papa León XIV nos pone sobre la mesa un documento en el que reedita la Doctrina Social de la Iglesia y nos advierte de la necesidad de que el avance tecnológico no se constituya como un elemento deshumanizador, ni se transforme en un modo de servidumbre para los seres humanos, sino que se configure al servicio de la dignidad humana y del bien común.</p>
<p>La entrada <a href="https://fpablovi.org/leon-xiv-reedita-la-doctrina-social-de-la-iglesia/">León XIV reedita la Doctrina Social de la Iglesia</a> se publicó primero en <a href="https://fpablovi.org">Fundación Pablo VI</a>.</p>
]]></description>
		
		
		
		<post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">27205</post-id>	</item>
		<item>
		<title>Magnifica Humanitas</title>
		<link>https://fpablovi.org/magnifica-humanitas/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[admin]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 25 May 2026 07:47:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Documentos Papales]]></category>
		<category><![CDATA[Inteligencia artificial]]></category>
		<category><![CDATA[Magnifica Humanitas]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://fundacionpablosexto.com/?p=27209</guid>

					<description><![CDATA[<p>Carta Encíclica del Santo Padre León XIV sobre la custodia de la persona humana en el tiempo de la inteligencia artificial</p>
<p>La entrada <a href="https://fpablovi.org/magnifica-humanitas/">Magnifica Humanitas</a> se publicó primero en <a href="https://fpablovi.org">Fundación Pablo VI</a>.</p>
]]></description>
		
		
		
		<post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">27209</post-id>	</item>
	</channel>
</rss>

<!--
Performance optimized by W3 Total Cache. Learn more: https://www.boldgrid.com/w3-total-cache/?utm_source=w3tc&utm_medium=footer_comment&utm_campaign=free_plugin

Caché de objetos 0/563 objetos usando Redis
Almacenamiento en caché de páginas con Disk: Enhanced 
Red de entrega de contenidos mediante N/A
Minified using Disk
Caché de base de datos usando Redis

Served from: fpablovi.org @ 2026-07-04 07:14:54 by W3 Total Cache
-->