La agenda, que llevará al Santo Padre a recorrer cerca de 2.500 kilómetros en seis días, incluirá hasta 17 discursos en los 21 actos que conforman el programa que se desarrollará en 4 diócesis: Madrid, Barcelona, Canarias y Tenerife. Una visita para confirmar en la fe y dar esperanza a toda la sociedad española, así como para contribuir a regenerar la vida democrática.
Era un secreto a voces, pero no podía confirmarse públicamente la agenda concreta de la visita de León XIV a España hasta que no diera a conocer todos los detalles la Santa Sede. Ahora ya es oficial. Del 6 al 12 de junio, el Papa recorrerá 4 diócesis españolas, desde la de Madrid -donde se desarrollarán los principales y más multitudinarios actos- hasta las diócesis insulares de Gran Canaria y Tenerife, pasando por Barcelona.
Como un “Adviento” definía esta mañana el arzobispo de Valladolid y presidente de la Conferencia Episcopal Española, Mons. Luis Argüello, esta espera ansiada de una visita que tiene un gran significado: porque confirma en la fe y en la misión de la Iglesia, porque dispone el corazón ante la novedad de lo que pueda decirnos el Papa y porque, por primera vez en la historia de España, hablará en la sede de la soberanía popular un pontífice de la Iglesia. En un momento en el que las democracias están en crisis, “la presencia de una persona con una palabra espiritual o ética me parece importante. Es reconocer la autoridad moral y espiritual del Pontífice y la importancia que esto tiene para la regeneración de la vida democrática”, decía el presidente de los obispos españoles.
La visita a las cortes, el día 8 de mayo, es una de las de mayor repercusión de esta visita, por su valor histórico y su importancia en este momento político y democrático. “Es probable que haya intentos de apropiarse del discurso del Papa, ha dicho el presidente de la Conferencia Episcopal Española, pero la visita al Congreso es mucho más que eso”. A pesar de su relevancia, éste no es el encuentro más importante y significativo. Habrá muchos más. Su primer acto oficial en Madrid, después de los encuentros institucionales con los Reyes y otras autoridades, será en el barrio de Lucero, en Latina, en el centro de personas sin hogar CEDIA 24 horas de Cáritas diocesana. Un encuentro con la realidad de uno de los barrios más humildes de la capital, donde la Iglesia acompaña de cerca.
Tras este encuentro, el siguiente hito del día 6 será una vigilia de oración con los jóvenes en la Plaza de Lima, donde se espera la asistencia de peregrinos de toda España. Madrid quiere ser, en este viaje, un lugar de encuentro, como ha dicho el Cardenal José Cobo durante la rueda de prensa para presentar el viaje: un cruce de caminos para todos los que vienen desde distintos puntos, que se están sumando también al esfuerzo de preparación. En ese encuentro, que incluirá una Adoración Eucarística, se esperan grandes discursos y palabras para todo el pueblo de Dios, que se volverá a reunir el día 7 en la plaza de Cibeles para la eucaristía y la procesión del Corpus por las calles de la zona.

Este será también uno de los actos más multitudinarios para el que se han puesto a disposición miles de voluntarios -hay 18 mil solo en Madrid superando todas las previsiones-. Ya por la tarde, León XIV presidirá en el recinto Movistar Arena el acto que se ha denominado Tejer Redes, con representantes del mundo de la cultura, del arte y la economía. Ese, será otro de los actos multitudinarios, como el que se celebrará el día 8 de junio por la tarde en el Santiago Bernabéu, que “se nos ha quedado pequeño ante tantas solicitudes”, explicaba el cardenal José Cobo, arzobispo de Madrid, ante este acto que está teniendo una respuesta masiva que muestra que la vida de la Iglesia es más grande de lo que parece.
Ese día, por la mañana, tendrá lugar la recepción en la Nunciatura del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y de otras autoridades; y la visita al Congreso de los Diputados, después de que la mesa de las dos cámaras hiciera la petición al Santo Padre. Tras este acto, el Papa se encontrará con los obispos españoles en la sede de la Conferencia Episcopal Española desde donde irá a la catedral de la Almudena para dirigir una oración a la Virgen.
Finalmente, la parada en la capital concluirá el martes 9 de junio, por la mañana, con un encuentro con los voluntarios que han trabajado en la organización de esta etapa del viaje. Será en IFEMA; y, desde allí, se trasladará al aeropuerto para emprender el vuelo a Barcelona.

En palabras de su Arzobispo, Cardenal Juan José Omella, este viaje a la capital condal, con paso por la diócesis de Sant Feliu de Llobregat, donde visitará a las internas del centro penitenciario Brians 1, tendrá tres elementos fundamentales: “la verdad, la bondad y la belleza”. Estarán presentes los tres. “Primero se mostrará la comunión de una Iglesia diversa pero unida; después se verá la belleza de la liturgia, de la caridad y de la vida educativa; y por último la bondad expresada en el servicio a los pobres”. En esta segunda etapa del viaje, del 9 al 11 de junio, el Santo Padre comenzará, a su llegada, con una parada para rezar en la Catedral de la Santa Cruz y Santa Eulalia. Al finalizar la tarde, presidirá una vigilia de oración en el Estadio Olímpico Lluís Companys; y, al día siguiente, el miércoles día 10, se trasladará a la diócesis de Sant Feliu de Llobregat, para la visita al Centro Penitenciario Brians 1, tras lo cual se desplazará hasta la Abadía de Nuestra Señora de Montserrat para presidir el rezo del Santo Rosario, que incluirá el canto de la 'Salve Regina' y el del 'Virolai' por parte de la Escolania. Este día, en que se conmemora el centenario de la muerte de Antonio Gaudí, el Papa mantendrá un encuentro con organizaciones de caridad y asistencia de la diócesis de Barcelona en la Iglesia de San Agustín, en el Raval, dirigida por una comunidad agustina, orden a la que pertenece León XIV. Tras este encuentro, llegará el momento álgido en la Sagrada Familia, cuando el Papa presidirá la misa e inaugurará la Torre de Jesucristo del templo, la más alta de la basílica, con 172,5 metros de altura.
"El Papa viene a señalarnos la cruz, por eso el lema de esta visita es 'Alzar la mirada'", ha subrayado Omella sobre la bendición a la cruz de la Sagrada Familia. "Desde la diócesis puedo decir que hay una gran expectativa en Barcelona. Sus palabras y sus gestos están llegando mucho a la gente. Es la sabiduría de San Agustín; te dice tres frases y te toca el corazón. Paz desarmada y desarmante", ha dicho.

La última etapa del viaje y una de las más esperadas recupera el deseo del papa Francisco de viajar a las periferias de la migración, con su visita a las Islas Canarias, donde se acercará a la realidad que acompaña allí la Iglesia. El obispo de Canarias, Mons. José Mazuelos, ha explicado que, nada más llegar, presidirá una ofrenda floral en el puerto de Arguineguín en memoria de quienes han muerto en cayucos tratando de alcanzar la costa; y que, más tarde, en la catedral de Las Palmas, conocerá a sacerdotes, religiosas y laicos de “una Iglesia que sufre una fuerte secularización, pero también con gran sed de Evangelio”.
Mons. Eloy Santiago, obispo de Tenerife, ha hablado de “cinco o seis horas muy intensas”, las que el Papa vivirá en esta diócesis en su visita el día 12. El Pontífice visitará en ese lapso de tiempo el centro de acogida de Las Raíces, encontrará a migrantes y escuchará historias de integración antes de celebrar la misa “en el puerto de Santa Cruz, junto al mar, símbolo de llegada y acogida”. Desde allí, León XIV se despedirá de España.
La agenda, que llevará al Santo Padre a recorrer cerca de 2.500 kilómetros en seis días, incluirá hasta 17 discursos en los 21 actos que conforman el programa. Desde la Fundación Pablo VI ponemos a disposición de la Iglesia española recursos, espacios y equipo humano para hacer que esta visita traiga grandes y esperanzadores frutos pastorales, espirituales y morales a la realidad eclesial, social, política y económica española.
