En los dos días del Congreso Foessa celebrado en la Fundación Pablo VI se ha puesto el acento en las personas que hay detrás de cada cifra: jóvenes con trabajos precarios; mujeres que siguen teniendo el peso del cuidado sin retribución; personas que no tienen acceso a una vivienda digna, que viven soledad, aislamiento o problemas de salud mental...
