3/4/2025
Acto de clausura del curso del Colegio Mayor Universitario Pío XII e imposición de distinciones colegiales

“Las mujeres no hemos conseguido aun tomar las decisiones desde la libertad”
Cada 8 de marzo las calles de múltiples rincones del mundo se llenan mayoritariamente de mujeres para recordar las conquistas por la igualdad en derechos y oportunidades y, sobre todo, para reivindicar aquello que queda todavía por hacer en un mundo que camina a diferentes velocidades. Son millones las mujeres que en todo el mundo sufren discriminación por el mero hecho de serlo, que no tienen acceso a los derechos más básicos y a las que les es negado el acceso a aquellos lugares donde se toman decisiones. A pesar de esto, la polarización social que vivimos ha convertido esta cuestión en un elemento más de conflicto político. Se ha perdido el foco del verdadero objetivo distorsionándose con una alta carga de politización y de crisis de autoridad que afecta a otros muchos ámbitos, como las instituciones políticas y los medios de comunicación.
En este programa de La Gran Pregunta analizamos estas cuestiones con dos mujeres que trabajan, precisamente, en el buen gobierno en el ámbito empresarial, institucional y los medios de comunicación. Y lo han hecho teniendo que romper, en algunos contextos, los llamados “techos de cristal” o para que llegue el momento, por fin, en el que no se tenga que hablar de esos techos.
Marlen Estévez, abogada, socia y directora del Departamento de Litigación, Arbitraje y Mediación de RocaJunvent, es fundadora de una entidad que promueve el talento femenino en el ámbito legal (Women Legal World); y Elena Herrero, periodista, abogada es directora del Observatorio de Medios y de Ethosfera. Ambas reconocieron la diferencia que existe entre hombres y mujeres en aquellos entornos donde se toman decisiones o en los puestos directivos, sobre todo en ámbitos como la abogacía o el periodismo. Hay momentos, explica Elena, “en los que empiezas a experimentar que tu salario no es igual que el de tus compañeros, o que notas que los jefes no están tomando en cuenta tus decisiones o te tratan con condescendencia”. Unas situaciones que también se ha encontrado Marlen, en el ámbito de la abogacía: “ir con mi asociado a una reunión y dar por hecho que el socio del despacho era él. En estos casos, te sientes como invisible. Me ha pasado infinidad de veces en que me han preguntado, ¿cuándo viene el abogado?, y tener que aclarar que yo soy la abogada. Estas situaciones antes me incomodaban muchísimo y me generaban inseguridad, pero ahora me dan la risa”.
Sin embargo, aunque reconocen lo mucho que queda aun por hacer, no entienden el feminismo desde el activismo, sino desde la colaboración. Porque una militancia que confronta, lleva también a un posicionamiento que, muchas veces también, condiciona la libertad de las mujeres. Así lo explicaba Marlen Estévez: “creo que las mujeres aun no hemos conseguido tomar las decisiones desde la libertad”, puesto que, al final, esto se hace desde lo que esperan los demás frente a la verdadera voluntad de ser madre de familia numerosa o no serlo, de trabajar o no hacerlo. Más que por las cuotas, apuestan “por la meritocracia”, para que tanto una mujer como un hombre sean tomados en consideración no por su condición sino por sus méritos y valores.
“Hay que recuperar los espacios cívicos para contrarrestar los excesos”
Pero en este nuevo capítulo de La Gran Pregunta no se habló solo de feminismo o de igualdad. También de liderazgo, del influjo de la tecnología en la toma de decisiones y de medios de comunicación, en un momento de especial intromisión y ataque de la política a los medios y a los periodistas. Elena Herrero, responsable de un observatorio que tiene, entre otras funciones, la de identificar y gestionar los riesgos asociados a la desinformación, habló de los peligros de estas fake news que circulan por el influjo de la tecnología. Pero también de ese recurso permanente de la política a denominar como “máquina del fango” a todo aquello que se publica y que trata de controlar los abusos del poder. En su opinión, “nunca se había atacado a los medios tanto como ahora” en las sociedades democráticas, en referencia también a los ataques a la prensa en EEUU.
En sus análisis advirtieron también, de algún modo, sobre las consecuencias del uso continuado de la tecnología que, además de potenciar los sesgos, erosiona el coeficiente intelectual y aumenta la desconfianza en las instituciones. Por eso, reclamaron la necesidad de “recuperar los espacios cívicos para contrarrestar los excesos”